Turismo

Parque Nacional Cerro Corá fusiona cultura, historia y naturaleza local

Atractivos históricos y naturales imperdibles ofrece el imponente lugar rodeado de cerros; y que fuera escenario de la última batalla de la Guerra de la Triple Alianza, el 1 de marzo de 1870.

Marciano CandiaPor Marciano Candia

El Parque Nacional Cerro Corá no solamente ofrece como atractivos lugares históricos, dejados al paso por un puñado de soldados al mando del mariscal Francisco Solano López; también imponentes atractivos naturales, rodeados de la cordillera del Amambay.

En el lugar hay monumentos recordatorios y zona de recreación a orillas del río Aquidabán. “Entre los atractivos principales y más visitados están los senderos que tenemos en varias partes, en medio de la vegetación, además, está el mirador natural denominado Cerro Muralla, muy requerido por su belleza natural, y por los que realizan estudios de la fauna y la flora”, menciona Buenaventura Gutiérrez, jefe de guardaparques de Cerro Corá.

Agrega que muchos de los visitantes piden recorrer las zonas históricas, pues el parque posee un museo que atesora en su acervo restos de armamentos y otros enseres que fueron utilizados en la guerra; además de animales disecados que algunas vez existieron por el lugar.

También se pueden apreciar piedras con pinturas rupestres precolombinas.

Dimensión. El parque está ubicado a 454 km de Asunción, y a 45 km al sur de la ciudad de Pedro Juan Caballero; en un amplio predio, “actualmente tenemos en nuestro dominio un total de 5.538 hectáreas, la mayor parte aun con bosque, que tratamos de conservar y mantener intactos, evitando daños al ecosistema de la fauna y la flora”, menciona el hombre.

A pesar de que muchos animales originarios ya no existen en el lugar, aún se pueden encontrar leones, venados, aguara’i y otras especies pequeñas. “En materia de aves también estamos bien, lo que va desapareciendo es el guyra campana, el año pasado sí habíamos escuchado en una parte del bosque, pero ahora ya emigró completamente”, lamenta Gutiérrez.

En materia de flora, la variedad reina e incluso hay árboles de trébol, “tal vez ya es el único lugar donde aún tenemos la especie que ya desapareció de casi todo el país”

Ingreso. Las visitas son muy comunes en el sitio, cerca de 12.000 personas llegan al parque cada año, 60% de ellos son estudiantes de Paraguay y Latinoamérica, mientras que el 40% restante en su mayoría son biólogos, amantes de la naturaleza, y otros.

El ingreso al parque es totalmente gratuito, y quienes deseen quedarse pueden hacerlo en hoteles cercanos, ya que el parque no cuenta con hospedaje; o en la zona de cámping (ver recuadro), “los que más se quedan son los extranjeros, en su mayoría europeos, que disfrutan en medio de la naturaleza, pero también vienen estudiantes de nuestro país, para acampar”.

El guardaparque mencionó que si los visitantes precisan guías, ellos pueden acompañarlos, “estamos un total de 5 compañeros que solemos brindar nuestro servicio a los visitantes”, dijo el hombre.

incendio. El año pasado un desafortunado incendio azotó al lugar, el fuego había consumido gran parte del bosque, pero afortunadamente se pudo controlar y desde entonces, ya no tuvieron eventos similares, “en gran parte ya se está recuperando casi la totalidad, pero también existen otros lugares como los montes que aún necesitan más tiempo para recuperarse plenamente, este año por ejemplo tuvimos lluvias en los meses críticos de sequías y es por eso que estamos tranquilos actualmente”, destacó don Buenaventura.

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