22 may. 2024

Parlamento: Un riesgo para el equilibrio fiscal y la eficiencia

El Parlamento tiene una responsabilidad fundamental en el Presupuesto público, principal instrumento de política fiscal. No puede ni debe diseñar políticas por la vía presupuestaria ni aumentar los gastos sin considerar los ingresos para solventarlos. Cualquiera de estas acciones distorsiona el Presupuesto, haciéndolo deficitario e ineficaz. Debe ejercer sus competencias de manera responsable y racional, superando su tradicional rol prebendario, influido por el tráfico de influencias e impregnado de conflictos de intereses para tomar decisiones.

El Estado actual del déficit fiscal es el resultado de un comportamiento irresponsable del Parlamento, en el que primaron intereses particulares por encima de los intereses nacionales.

El aumento de los gastos sin un similar incremento de los ingresos que los financien ha llevado a poner en peligro el equilibrio fiscal, mostrando las dificultades actuales que tiene el país para financiar con recursos genuinos las políticas públicas.

El Congreso tiene una responsabilidad fundamental en el Presupuesto público, que es el principal instrumento de la política fiscal. No puede diseñar políticas por la vía presupuestaria ni aumentar los gastos sin considerar los ingresos necesarios para solventarlos. Cualquiera de las dos acciones distorsiona el Presupuesto, haciéndolo deficitario e ineficaz.

La situación empeora si consideramos que una parte importante del déficit se debe al incremento de los salarios sin considerar una reforma del servicio civil que vincule el aumento de remuneraciones con mejores resultados. En comparación con otros países de América Latina, actualmente Paraguay se encuentra entre los que mejor remuneran a los funcionarios públicos, pero los que peor resultado tiene. Esto es así porque el aumento salarial se produjo de manera discrecional, sin considerar cambios que garantizaran un camino hacia la meritocracia.

Adicionalmente al problema económico y de incentivos perversos se agrega el impacto político. En medio de un déficit público, con alto nivel de endeudamiento, sin espacio fiscal para insumos y otros recursos imprescindibles en la gestión de las políticas públicas, un aumento salarial no necesariamente se traduce en calidad de los servicios.

Una de las razones por las cuales el gasto público es ineficiente tiene que ver con el rol del Parlamento en la asignación presupuestaria, sin considerar que cada programa presupuestario debe contar con información suficiente para conocer a cabalidad cuáles son los rubros que deben incluirse y en qué montos.

Los parlamentarios no cuentan con esa información ni con asesores capaces de proveer análisis rigurosos en tal sentido. Para eso está el Poder Ejecutivo, con sus ministerios y secretarías con competencias para planificar, diseñar y evaluar las políticas públicas, con base en evidencia empírica seria.

EL proceso presupuestario siempre ha sido un aspecto crítico para el desarrollo y la gobernabilidad del país. La política fiscal es el principal instrumento que tiene el país para reflejar el interés de las autoridades por el bien común; pero a la vez es el que mejor muestra la irracionalidad de las autoridades y políticos.

Actuar con ligereza e irresponsabilidad significa menospreciar el fundamental rol del Parlamento como representante de la ciudadanía y, sobre todo, viola principios básicos de una democracia representativa al no responder a quienes le votaron. Los parlamentarios son representantes del pueblo y, por lo tanto, deben garantizar que el Presupuesto refleje el interés nacional y no los intereses particulares de grupos minoritarios y privilegiados.

Las ampliaciones solicitadas por fuera del proyecto presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas deben ser consideradas con mucho cuidado y, de ser aceptadas, incluirse la fuente de financiamiento adicional. Cuando se señala adicional es una mayor recaudación y no la reasignación de los gastos. No puede seguir ampliándose el Presupuesto a costa del gasto en alimentación, salud, educación, agua y saneamiento, protección social, entre otras funciones estatales que impactan de manera directa en la población.

Más contenido de esta sección
El hecho de que la mayoría oficialista del senado haya retrocedido en la barbaridad cometida cuando devolvió fueros a senadores previamente desaforados que están siendo investigados por la Fiscalía, puede verse como que enmendaron un error. Sin embargo, una acción que significó el atropello a la Constitución Nacional no debe quedar impune. Los 23 senadores que votaron por devolverle los fueros a Erico Galeano, Hernán Rivas y Rafael Filizzola, deben ser investigados, pues en un estado de derecho nadie está por encima de la ley.
Hace unos días, fue intervenida una estancia en Fuerte Olimpo, Alto Paraguay, y en el lugar fueron detenidas diez personas de cuyo poder incautaron fusiles AR47 y una avioneta Cessna, además descubrieron una pista clandestina que habría pertenecido a la estructura liderada por el supuesto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y al presunto líder de tráfico de drogas, Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico. Resulta insostenible la falta de control del espacio aéreo nacional, ante la impasividad o complicidad de las autoridades.
Aproximadamente, unos 1.300.000 niños y adolescentes paraguayos retornaron a clases en los establecimientos educativos públicos hace unos días, y el escenario que hallaron muchos de ellos ha sido el de una infraestructura deficiente y precariedades. A pesar de que la Constitución Nacional consagra el derecho a la educación, frente a la realidad a la que asistimos, parecen apenas palabras vacías de significado debido a la ceguera de nuestros líderes políticos para anteponer los intereses de la mayoría y apostar por el presente y el futuro del país.
El acceso de los niños a alimentos adecuados y saludables es esencial para garantizar su bienestar físico, intelectual y social. Los programas de alimentación escolar han formado parte de la política educativa desde hace más de un siglo y permanecen en la actualidad, independientemente del nivel de desarrollo de los países y de los ingresos de los hogares. Pero en todos los países el programa se ha planteado de manera integral y tiene alto consenso social. Paraguay no puede ser una excepción. Los cambios planteados solo generaron conflictividad, a la vez de que no garantizarán mejoras sustanciales.
Los agricultores familiares producen la mayor parte de los alimentos frescos y sanos, diversificados y culturalmente apropiados. Generan oportunidades de empleo agrícola y no agrícola, y ayudan a las economías rurales a crecer. La agricultura familiar preserva y restaura la biodiversidad y los ecosistemas, y utiliza métodos de producción que pueden ayudar a reducir o evitar los riesgos del cambio climático. La agricultura familiar es fundamental para mantener la capacidad adquisitiva de los ingresos de todas las familias y para reducir la pobreza en el sector rural. Dejarla en el abandono es poner un obstáculo al crecimiento sostenible, al bienestar de los hogares y al desarrollo del país.
La violencia contra las mujeres es una preocupante realidad en el Paraguay. En este Día de la Mujer Paraguaya debemos recordar los datos de las instituciones que señalan que, pese a las leyes, los casos de violencia en el hogar y los casos de feminicidio no disminuyen. Estamos lejos de ser una sociedad que respeta y valora las capacidades de las mujeres; prueba de ello es el aumento en el último año de la violencia política. Este es un indicador del largo camino que nos falta andar para ser una sociedad verdaderamente democrática.