Las parejas se prepararon durante cinco meses aproximadamente con jornadas de retiro, dentro de cada comunidad, y formación espiritual.
Las parejas ingresaron al templo acompañadas de sus respectivos padrinos y madrinas. Los familiares siguieron de cerca la boda colectiva desde afuera del recinto religioso.
La mayoría son de la ciudad de Paraguarí, algunas proceden de Pirayú, Yaguarón y Escobar. De la zona alta de esa última localidad son Hermenegildo Ojeda, de 75 años, y Dionisia Galeano (73). Ambos conservan un noviazgo de más de medio siglo. “Se casaron en lo civil hace 55 años y ahora quería completar para estar bien con Dios”, expresó Edtih, una de sus hijas que estuvo presente en la cita.
Les llamó la atención dijo lo que viene haciendo la fundación con las bodas comunitarias. Hermenegildo hizo todas las gestiones, iba y venía en colectivo interno los 20 km de distancia –de un camino de tierra– que separan a su pueblo de la capital del noveno departamento.
“A mi papá le interesó primero; vino a buscar acá en la parroquia, le dio mi número a la secretaria y después empezamos con todo a buscar los papeles para completa.
“El gasto es lo principal y acá la fundación Santa Librada da todo (...) El sueño de mi mamá también era entrar así en la iglesia –toda de blanco- y comulgar después de casarse”, comentó Edtih.
Tan trascendental fue la boda para ellos y sus familiares que una de sus hijas –la mayor de todas- que hace tiempo vive en Buenos Aires, llegó al país exclusivamente para participar de esta celebración. Tras el acto litúrgico los recién casados compartieron un brindis junto a sus familias y allegados en un banquete ofrecido por la organización.
Con este evento litúrgico, ya son 2.616 matrimonios patrocinados por la Fundación Santa Librada.