A través de un comunicado, los países miembros del Escudo de las Américas expresó su preocupación por las protestas y los bloqueos dirigidos a “desestabilizar al Gobierno democráticamente elegido de Bolivia”.
La coalición está integrada por Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, la República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
Los miembros del Escudo de las Américas expresan su preocupación ante la escalada de las protestas en Bolivia y reafirman su compromiso con la institucionalidad democrática, el respeto al Estado de derecho y la preservación de la paz social.
“Los países miembros del Escudo de las Américas expresamos nuestra profunda preocupación por las protestas y los bloqueos de carreteras dirigidos a subvertir el orden constitucional y desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Bolivia”, mencionaron en el escrito.
Igualmente, respaldaron el gobierno boliviano e hicieron un llamado a los manifestantes a que “expresen sus preocupaciones de manera pacífica y respeten las instituciones democráticas”.
“Cuando los manifestantes recurren a la violencia, el Gobierno tiene un interés legítimo en proteger el orden público dentro del marco de la ley”, expresaron y afirmaron que “no pueden permitir el derrocamiento de líderes democráticamente elegidos en nuestro hemisferio, inclusive cuando es apoyado por criminales y narcotraficantes”.
“Mientras el presidente Rodrigo Paz trabaja para reparar la economía y las instituciones deterioradas que heredó tras años de mala gestión, las protestas y los bloqueos están impidiendo que combustible y suministros médicos lleguen a muchos bolivianos”, siguieron mencionando.
Por otro lado, manifestaron que estuvieron brindando asistencia humanitaria al pueblo de Bolivia.
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“El Escudo de las Américas está comprometido a fortalecer la cooperación en todo el hemisferio occidental, apoyando la democracia, la seguridad y el bienestar de nuestra región”, finalizaron.
En medio del hartazgo por la situación de la economía, en su peor trance en cuatro décadas, una ola de protestas escaló esta semana con su epicentro en La Paz, cercada desde inicios de mayo por bloqueos de rutas que provocaron escasez de alimentos, medicinas y combustible.
Bolivia agotó sus reservas de dólares para sostener una política de subsidios a los combustibles. Poco después de llegar al poder en noviembre, Paz los eliminó.
Un segundo detonante fue el anuncio oficial de una ley que convertía pequeñas propiedades rurales en medianas para facilitar a los propietarios acceso a crédito, pero campesinos indígenas la rechazaron por temor a que terminaran en manos de bancos y luego latifundistas.