El ministro del Interior, Enrique Riera, abordó la situación de seguridad en las zonas fronterizas con Brasil, en especial en la zona de Canindeyú, ante el eventual impacto de las políticas antidrogas del vecino país. Asimismo, ratificó el compromiso de la institución en la lucha contra la delincuencia y defendió la preparación intensiva de los nuevos efectivos de la Policía Nacional.
Respecto al riesgo de que el fortalecimiento de la política anticrimen en Brasil empuje a grupos delictivos a ingresar a territorio nacional a través de la extensa frontera seca, Riera remarcó: “Nuestro trabajo con la Policía Federal brasileña y con las policías estatales es fantástico”.
El titular del Interior valoró de manera especial la labor realizada desde la Dirección Nacional de Migraciones, a cargo de Jorge Marcelo Kronawetter, señalando que diariamente se concreta la expulsión de criminales o de personas con orden de captura al otro lado de la frontera.
Como muestra del eficiente cruce de datos, recordó el reciente caso de homicidio en Pedro Juan Caballero, donde los involucrados operaban en la zona límite, pero fueron rápidamente identificados gracias al intercambio de información regional.
Además, anunció la incorporación de una plataforma tecnológica de origen estadounidense que será entregada sin costo para el país.
Refirió que este sistema integrará bases de datos sobre criminales con antecedentes en la región, fortaleciendo la capacidad de acción del Comando Tripartito.
“Cuando se trabaja conjuntamente, los delincuentes no tienen a dónde ir”, mencionó.
Preparación. En otro momento, Riera se refirió al esquema de capacitación policial diseñado bajo las directivas del viceministro y ex comandante Carlos Humberto Benítez González.
“Obliga a los egresados que forman parte de las fuerzas especiales a pasar un mínimo de dos años en cada comisaría, parecida a la residencia de los médicos en los hospitales, donde se aprende haciendo”, detalló.
En respuesta a las críticas vertidas sobre la supuesta formación exprés del personal, el ministro aclaró que los programas respetan la carga horaria exigida por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), que llega a un total de 2.212 horas dictadas en un periodo más concentrado.
Aclaró que la modalidad responde a la necesidad de dotar de personal a la institución para hacer frente al crimen organizado y desplegar operativos simultáneos.
A modo de ejemplo, detalló que para el World Rally Championship en Itapúa, se movilizó a 5.000 efectivos, mientras que 3.500 agentes fueron asignados al clásico del fútbol local, 2.800 efectivos desplegados para los encuentros de la Copa Libertadores y 4.300 agentes cubrieron manifestaciones.
“Esto demuestra que una presencia policial preventiva y casi invisible permite que la ciudadanía se mueva con total libertad, sin excesos y garantizando los derechos”, señaló.
Preocupaciones en la frontera seca
Organismos como la Senad de Paraguay, la Policía Federal de Brasil y la OEA, hincaron en reiteradas ocasiones que la frontera seca entre Paraguay y Brasil, especialmente en ciudades gemelas como Pedro Juan Caballero-Ponta Porã o Saltos del Guairá-Guaíra, representa un desafío histórico en seguridad, contrabando, narcotráfico y control migratorio, debido a la ausencia de barreras físicas.
Investigadores del Insight Crime indican que es una de las principales rutas de tráfico de armas, marihuana y cocaína hacia el mercado brasileño y europeo, bajo fuerte influencia de facciones criminales como el PCC y el Comando Vermelho.
Por su parte, autoridades de la DNIT y la Receita Federal de Brasil mencionan que la libre circulación de mercancías sin declarar afecta la recaudación fiscal y golpea fuertemente al comercio formal a ambos lados de la línea fronteriza.
También autoridades y sociólogos locales refieren que las poblaciones locales viven una realidad de integración total donde el idioma, la moneda y el empleo se mezclan diariamente, lo que requiere políticas públicas binacionales de salud y educación, que no siempre avanzan al mismo ritmo.