La falta de tierras en el campo, de viviendas para las poblaciones urbanas en situación de pobreza y de trabajo requieren mucho estímulo de inversiones y se suma esta coyuntura muy compleja con menos recursos desde el Presupuesto General de la Nación para áreas sensibles, que deberían incrementarse, de acuerdo con el analista.
“Para combatir realmente a la pobreza, en situación recesiva, el Gobierno debe ser más agresivo con planes anticrisis e invertir más, pero justamente aplica un plan de austeridad con presupuesto ajustado, cuando hay alto desempleo e informalidad laboral”, destacó.
A su criterio, las transferencias condicionadas son meros paliativos de emergencia, que no solucionan la cuestión.