@Encisoclarisa
Con una hoja de ruta centrada en la formación, el fortalecimiento institucional y la proyección internacional del audiovisual paraguayo, Natalia Fuster, asumió la dirección ejecutiva del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP) para el periodo 2026-2031. La nueva titular de la institución asegura que recibe un organismo con bases sólidas, pero convencida de que el gran desafío será acelerar el crecimiento de una industria que atraviesa uno de sus mejores momentos.
“Encontré una institución joven, pero con una solidez que sorprende para sus apenas cinco años de vida”, señala Fuster en conversación con ÚH. Destaca que el INAP cuenta hoy con presupuesto propio, reglamentación y seis convocatorias consecutivas de fondos concursables, avances que atribuye al trabajo desarrollado por la administración anterior encabezada por Christian Gayoso.
Sin embargo, sostiene que el sector no puede conformarse con los logros alcanzados. “Tenemos que transformar a Paraguay en un verdadero hub audiovisual en la región. Eso implica formar más talento, descentralizar el apoyo, atraer inversión extranjera y abrirnos a nuevas industrias creativas”, afirma.
Cinco ejes para una nueva etapa. La gestión de Fuster estará guiada por cinco prioridades que buscan fortalecer la industria audiovisual paraguaya desde distintos frentes.
Uno de los principales objetivos será impulsar la creación de una escuela pública y gratuita de cine, desarrollada en conjunto con universidades, para formar técnicos y profesionales especializados que respondan a la creciente demanda de la industria.
Otro de los ejes será la descentralización. La directora considera que el INAP debe tener presencia efectiva en todo el país y acercar sus programas a realizadores y productoras del interior.
También plantea fortalecer el programa PROA PY (Proyecto Audiovisual del Paraguay), el incentivo de devolución de inversiones (cash rebate), al considerar que constituye una herramienta clave para atraer producciones internacionales y generar empleo.
La preservación del patrimonio audiovisual aparece igualmente entre las prioridades. Para ello, el instituto proyecta establecer alianzas que permitan rescatar, catalogar y conservar el acervo cinematográfico nacional, dando continuidad a los trabajos iniciados este año con audiencias públicas y proyectos de cooperación técnica.
A estos desafíos se suma una nueva apuesta: El desarrollo de la industria de los videojuegos. Tras experiencias como la Global Game Jam y el convenio con IGDA Paraguay, el INAP buscará ampliar el apoyo a este sector como parte de las nuevas industrias creativas.
En el corto plazo, además, prevé recuperar líneas de financiamiento destinadas a cortometrajes y óperas primas, con el objetivo de facilitar el ingreso de nuevos realizadores al circuito audiovisual.
Más recursos para el sector. El acceso al financiamiento seguirá siendo uno de los principales ejes de trabajo durante el nuevo periodo.
Fuster explica que la convocatoria del Fondo Nacional del Audiovisual Paraguayo (FONAP) para 2026 dispone de más de G. 3.900 millones, financiados con recursos provenientes del IVA aplicado a las plataformas digitales.
“Eso nos permite contar con una base de ingresos mucho más estable y previsible”, explica.
La propuesta también contempla convocatorias más inclusivas, manteniendo incentivos para proyectos provenientes del interior del país, con participación de personas con discapacidad y con criterios de equidad de género.
Además, buscará ampliar las oportunidades mediante convenios de cooperación internacional y simplificar los procesos administrativos para que los realizadores puedan concentrarse en el desarrollo de sus proyectos.
Paraguay mira al mundo. Para la nueva directora, el reconocimiento internacional que viene obteniendo el cine paraguayo demuestra el potencial que tiene el país para posicionarse en la región.
Las recientes participaciones de producciones nacionales en festivales y premios internacionales, sostiene, representan un impulso que debe traducirse en políticas sostenidas de promoción.
Entre las acciones previstas figura una mayor presencia en mercados internacionales, el fortalecimiento de las coproducciones y la promoción permanente de PROA PY como incentivo competitivo para atraer inversiones.
Según señala, los estudios de impacto económico muestran que un fondo anual de entre tres y cinco millones de dólares podría generar más de 27.000 puestos de trabajo para el país.
La transparencia será otro de los pilares de la gestión. Fuster asegura que el diálogo permanente con los gremios será fundamental para consolidar una industria cada vez más profesional e institucionalizada.
En ese sentido, anunció el fortalecimiento del Consejo Nacional del Audiovisual y la realización de mesas sectoriales periódicas con productores, técnicos, actores, guionistas y exhibidores.
Asimismo, adelantó que impulsará mecanismos de rendición de cuentas mediante indicadores públicos de gestión y mantendrá reglas claras para todas las convocatorias, incluyendo jurados internacionales y la prohibición de que funcionarios del INAP participen como postulantes en los concursos.
Una visión para el 2031. Así mismo, Fuster espera concluir su mandato con un INAP consolidado como una institución de referencia para el sector cultural paraguayo.
Su objetivo es dejar una escuela pública de cine en funcionamiento, un instituto con presencia en todo el territorio nacional y un ecosistema audiovisual fortalecido, donde convivan el cine, los videojuegos y las nuevas narrativas digitales.
“Me gustaría que el INAP sea la casa común del audiovisual paraguayo, una institución transparente, eficiente y profundamente conectada con el sector y con la ciudadanía”, concluye la nueva directora.
“Tenemos que transformar a Paraguay en un verdadero hub audiovisual en la región (...)”. Natalia Fuster, directora de la INAP.
Nueva era. El Instituto Nacional Audiovisual Paraguayo dispone de 3.900 millones en presupuesto.