Esta visita del Papa se enmarca en los eventos de la ‘Escuela de Oración’, una iniciativa para la preparación al Jubileo de 2025 y que han llevado al papa a visitar algunas parroquias romanas.
Francisco llegó en la tarde del viernes a la parroquia de Santa Bernadette Soubirous, en el barrio de Colli Aniene, en Roma, y tras saludar a los vecinos que se habían congregado en el exterior, entró en la iglesia y respondió a las preguntas de los niños.
A un niño que confesó que no cree en Dios, Francisco le recordó la importancia de ponerse en camino. “Nadie debe ser condenado si no cree”, observó.
El papa destacó la necesidad de que los jóvenes nunca caminen solos y cultiven amistades. “A veces podemos perdernos en los laberintos de la vida. Lo principal para salir de un momento oscuro es no caminar solo, porque solo pierdes la orientación. Es importante hablar de tu situación”, les aconsejó. A los jóvenes les indicó la importancia de que se muevan “por ideales” y luego, hablando con un matrimonio joven, subrayó la preocupación por la disminución de la tasa de natalidad en Italia.