El heredero del sha de Irán, Reza Pahlavi, apeló ayer en una comparecencia en Washington a la solidaridad internacional y pidió más “presión” sobre las autoridades iraníes para acelerar el “colapso” del régimen y ayudar al pueblo iraní en su lucha por la libertad y la democracia.
“El pueblo de Irán está tomando medidas decisivas sobre el terreno. Ahora es el momento de que la comunidad internacional se una a ellos plenamente”, declaró.
El heredero iraní, exiliado en Estados Unidos desde 1979 cuando se produjo la caída de la monarquía, aseguró que “ayudar a los manifestantes no requiere el despliegue de tropas extranjeras. El pueblo iraní ya está en las calles”.
Pahlavi se pronunció sobre la necesidad de un ataque selectivo contra la Guardia Revolucionaria Islámica como medio para debilitar al régimen.
En este sentido, apuntó a la existencia de movimientos de miembros de las fuerzas de seguridad que estarían dirigiéndose a él, en privado y de manera discreta, preparando una campaña de deserción.
Pahlavi detalló algunas de las vías que, en su opinión, resultan esenciales para debilitar al régimen, como el bloqueo de los activos económicos de los líderes religiosos iraníes y la necesidad de romper el cerco a las comunicaciones que mantiene en un apagón informativo. EFE