Los sábados dentro del jardín Félix de Azara se escucha música en vivo de grupos y artistas emergentes de la escena musical en Paraguay. Esto dentro del ciclo de conciertos Música Okápe, que comenzó hace un mes con el Movimiento Cancionista, Mente Salvaje y Kaya; y este sábado presentó el show de Marcela Lezcano, ex integrante del grupo Tribu Sónica.
En su repertorio incluyó temas de su EP disponible en la web (grabado con Limbo Py), y otros más que formarán parte de un nuevo disco. “Hay algunos compuestos por mí y otros por Mike Cardozo, Daniel Barreto y más artistas invitados”, dijo la cantante en una entrevista posterior.
Su nuevo proyecto solista es “mucho más minimalista” de lo que anteriormente hacía con Tribu Sónica, del cual se separó por cuestiones personales y porque “tenía ganas de experimentar con otras cosas” que no iban con la línea del grupo en cuestión.
“Antes era super elaborado, lleno de loops, dos guitarras, bajo y batería. Ahora es simple y contundente”.
Marcela asegura que no pierde el tiempo en “seguir componiendo y trabajando” para un próximo disco, el cual será lanzado próximamente. “Tengo la propuesta de una disquera que ya respaldó a otros grupos importantes de Paraguay, y también se encargaría de distribuir los discos a nivel sudamericano”.
Aclara que en sus canciones mezcla “el folklore universal que es el rock and roll” junto con el folklore latinoamericano, creando de esta forma “una recreación del rock con música latina, rumba” y otros ritmos más, incorporando sonidos de madera, maracas, caja peruana, etc.
“El rock es algo que siempre está presente, además de la rumba, y también se incluyen sonidos de candela tropicales”.
En la noche del sábado, la cantante subió a escena junto con Paula Rodríguez (bajo) y Beto Barrios (batería). Agradeció al público por la calidez y destacó la presencia de los músicos, que la acompañaron por primera vez desde que se inició como solista.
“La siguiente canción la escribí hace unos 7 años, cuando me enteré que mi papá estaba con cáncer terminal”, dijo la cantante antes de interpretar “En Silencio”, que fue compuesta “como una forma de descargar toda” su frustración “ya que no podía contarle a alguien más, y ni siquiera quería hablar del tema”. Y así es como sus líricas tomaron postura: “nacen tinieblas en el cielo / no asimilo el dolor / no existe el consuelo”.
Incluyó además canciones como Buena Hierba y Hombre Vampiro, que tocó muy pocas veces en vivo. Este tema en particular “fue escrito después de un desencuentro amoroso en donde los egos se pusieron en su lugar”.
Los temas abordados dentro de su repertorio varían. A veces habla del amor, la belleza, la pasión, el viento y los objetos que observa. “Es como un noticiero musical en base a mis propias experiencias”, explica la cantante, quien antes de despedirse y cerrar una nueva fecha de este ciclo de conciertos, envía un mensaje a todos los amantes de la música: “Vivamos el proceso de la música para ver qué pasa. Y seamos diferentes, no mediocres e indiferentes”..