La misión de observadores electorales de la OEA estuvo liderada por el ex vicecanciller de Uruguay, Nicolás Albertoni. El equipo emitió su informe basándose en los ejes de organización, tecnología y Justicia Electoral de las elecciones municipales.
En materia tecnológica, la OEA destacó el desempeño de las 17.992 máquinas de votación desplegadas a nivel nacional, teniendo en cuenta que únicamente el 0,8% de los equipos requirió sustitución por contingencia, sin interrumpir el flujo del sufragio. Sin embargo, se recomendó achicar la ranura de las urnas físicas por presentar aberturas de dimensiones excesivas.
Si bien considera que la divulgación de los resultados de la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) fue rápida y continua, detectó que las actas TREP son trasladadas por acopiadores a los Centros de Escaneo y Transmisión (CTX) sin un control formal de entrega-recepción ni documento de cadena de custodia.
El informe advierte que únicamente el programa de la máquina de votación pasó por un proceso formal de sellado de código, mientras que los demás sistemas, incluyendo el TREP, la divulgación en internet, el escrutinio oficial y la consulta del padrón, no contaron con procesos formales de aceptación, sellado ni versionado permanente.
En ese sentido la misión recomendó “Incluir un documento que permita controlar la recepción-entrega y la cadena de custodia de los certificados TREP en los puntos de transmisión”.
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Estos puntos son sensibles para el organismo electoral paraguayo, teniendo en cuenta las controversias desatadas sobre la supuesta vulnerabilidad de los equipos denunciada insistentemente por el senador Ever Villalba (PLRA), quien además solicitaba nuevas auditorías antes de las elecciones.
En el área de justicia electoral, el equipo se encontró con una jornada marcada por discrepancias entorno a la aplicación del reglamento de voto asistido aprobado en julio de 2026. Aunque el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) determinó que solo una persona pueda acompañar al elector y que su identificación esté debidamente registrada en el expediente electoral, los observadores cuestionaron que el reglamento no prevé consecuencias en caso de incumplimiento.
Al respecto el informe recoge la controversia que existe entre los partidos sobre esta medida e insta a la Justicia Electoral a reforzar la norma a fin de reducir el uso excesivo del voto asistido, situación que ya había sido advertida por la organización en las elecciones generales del 2023.
“El voto asistido es una medida excepcional para facilitar el voto en supuestos específicos. La Misión considera importante que siempre se cumpla con lo dispuesto en la normativa aplicable y que esta no sea sujeta a la voluntad de los partidos políticos”, refiere la misión de expertos electorales.
Encuestas y bocas de urna
La Misión constató en medios periodísticos la publicación de sondeos de boca de urna durante la jornada electoral, mientras las mesas receptoras de votos aún se encontraban abiertas a pesar de las restricciones del Código Electoral.
Esta práctica ya había encontrado en procesos electorales anteriores en el país y en ese sentido insistió en “hacer cumplir la legislación que prohíbe la publicación de encuestas y resultados de bocas de urna fuera de los períodos en que autoriza la ley electoral”.
En la misma línea se habían pronunciado diputados de la oposición y de la disidencia colorada en la sesión ordinaria de la Cámara Baja. El colorado Mauricio Espínola incluso presentó un proyecto para endurecer las exigencias a las encuestadoras luego de un “falso triunfalismo” instalado a favor del candidato Camilo Pérez, quien finalmente fue derrotado por Soledad Núñez en Asunción.
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Ausencia de observadores nacionales y financiamiento
Diferentes actores políticos expresaron su preocupación a la misión sobre el elevado gasto de campaña, tanto en propaganda como en actividades proselitistas y personal de apoyo, por considerar que no se correspondería con los montos declarados ante la autoridad electoral. Ellos expresaron la falta de un tope de gastos en las elecciones municipales dificulta verificar esa correspondencia y podría generar condiciones desiguales de competencia.
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La OEA también se hizo eco de la ausencia de observadores nacionales en medio de un endurecimiento de requisitos, que las organizaciones reconocen como barreras de participación.
“La Misión lamenta que no hubo presencia de observadores nacionales en las mesas receptoras de votos, valora la observación nacional como un ejercicio de partición ciudadana y espera que en futuras elecciones pueda llevarse a cabo considerando la Declaración de Principios Globales para la Observación y el Monitoreo Imparcial de Elecciones por Organizaciones Ciudadanas”, refirió el equipo de la organización internacional.
En general, la MOE-OEA considera que la jornada electoral fue exitosa y felicitó al Paraguay por el proceso desarrollado el domingo.