Para ella, los candidatos a cargos electorales no tienen una mirada general, real, sobre las realidades concretas. “Muchos de ellos tienen un conocimiento muy superficial de la realidad del país, lo que revela que no tienen como prioridad, como eje estratégico, la búsqueda de soluciones definitivas a los problemas”, cuestiona.
Algunos candidatos a gobernador, a concejal departamental o a diputado llegaron en todo este tiempo muy esporádicamente a las comunidades indígenas. “Ellos hablan de sus ideas superficiales, pero no como programa de gobierno. No tocan temas como el problema de la tierra. Los pueblos indígenas necesitan una solución de fondo al tema de la tierra”, reclama. “Hay muchos desalojos. Como organización nacional, nosotras habíamos propuesto instalar una mesa de trabajo con el Estado para buscar soluciones de fondo a la temática de la tierra. Para nosotros, allí es donde comienza todo. Sin tierra, la vida es muy difícil. El resto de las necesidades básicas como seguridad alimentaria, agua, camino, escuelas, puestos de salud, se abordan posterior a la instalación de una comunidad segura”, dice.
Además, dice, no pueden considerarnos como si fuéramos comunidades pasajeras. “Tenemos derecho a la tierra. La Constitución Nacional es clara al respecto. Además, los estudios antropológicos han demostrado que nosotros estamos aquí mucho antes que llegaran los españoles”.
María Luisa Duarte también lamenta que la prensa nacional “da muy poca importancia” al grave problema de los desalojos de tierras indígenas, en las que las mujeres y los niños son los que se llevan la peor parte.
“De este tema solo se ocupan algunos medios de prensa, y generalmente solo se conoce a través de las redes sociales, porque alguien grabó el desalojo con su teléfono”, dice. Como asesora indígena, insiste en que es fundamental hablar del derecho a la tierra y a la vida digna que no se cumple para la mayoría de los pueblos indígenas en el Paraguay.
“Este debería ser un tema central de los candidatos, puesto que no nos afecta solamente a los indígenas sino también a los campesinos. Además, las tierras paraguayas van quedando en muy pocas manos. Eso no puede ser”, cuestiona.
Otro punto que le preocupa y del que no se habla en el debate político actual es el reclutamiento de los jóvenes para las plantaciones de marihuana. Una práctica que se extiende en lugares como Curuguaty y, muy particularmente, en las zonas de frontera, como Canindeyú.
“Yo hablé con algunos candidatos sobre una propuesta nacional para los pueblos indígenas. Como públicamente no se les escucha hablar de la situación indígena, no sé si privadamente estén revisando esto”, expresa su duda.
Los candidatos no tienen como prioridad, como eje estratégico, la búsqueda de soluciones definitivas a los problemas.
Habíamos propuesto buscar soluciones de fondo al problema de la tierra. Para nosotros allí comienza todo.
María Luisa Duarte,
asesora indígena.