14 jun. 2026

Mons. Claudio Giménez reprochó que no se enseñen valores en la familia

Ex obispo de Caacupé recordó en su homilía que todos tenemos la misma dignidad ante Dios y que debemos todos construir un país mejor. Cuestionó que no se enseñe a los hijos el respeto mutuo.

32543960

A tiempo. Mons. Giménez dijo que a veces ya se quiere corregir a los hijos cuando son mayores.

gentileza

El obispo emérito monseñor Claudio Giménez ofició la misa del domingo en la Basílica Santuario de Caacupé. Durante la homilía fustigó fuertemente la ausencia de valores desde el mismo seno de la familia.

“Quizás la catequesis no fue suficiente o quizás dentro de la familia no se ayudó a los hijos a respetarse mutuamente y entonces es muy tarde cuando llegan a ser mayores y ocupan cargos muy importantes. Y allí recién queremos pedirles que vivan en paz, que se reconcilien, y ya es muy tarde”, dijo monseñor Claudio Giménez.

Llamó a enseñar desde temprano que los hijos “se respeten y sepan que todos tienen el derecho de vivir dignamente como ciudadanos y como hijos de Dios. Ya es tarde, si no se hizo lo que se tenía que hacer”, prosiguió haciendo alusión a la educación y formación desde el seno del hogar.

El obispo emérito remarcó que “seguir a Jesucristo no es fácil, pero tampoco es imposible”. “Si él está pidiendo seguir el camino, él es el camino”, reforzó.

Monseñor Claudio Giménez habló de lo importante que es tener en cuenta que, a nivel personal y nacional, se construya un Paraguay mejor.

“No podemos esperar que todo venga de arriba. Muchas cosas han mejorado, pero falta mucho más. Paraguay es un país grande y el pueblo debe hacer que este país mejore. En lo personal, tenemos que ser constructores de nuestro pueblo; no solo tenemos que esperar. Nosotros tenemos que hacer que se levante nuestro país”, encomendó.

El obispo emérito de Caacupé mencionó que, a nivel personal y como cristianos católicos que somos, tenemos que ir cambiando y mejorando para que alguna vez veamos la gloria.

Con relación al Evangelio, reflexionó que él nos trajo paz y que se sabe perfectamente cuando en misa se escucha “la paz sea contigo”. Evidentemente, llama la atención lo que ocurre cuando lo seguimos de verdad dentro de la propia familia, en barrios o comunidades.

Explicó lo que ocurre cuando se rompe esa paz dentro del propio seno familiar.

División familiar. “Dentro de la propia familia encontramos divisiones de nunca acabar. Entendemos que Jesús quiere encender el mundo por el lado del amor. El amor enciende los corazones y lleva al perdón mutuo, la tolerancia, la comprensión y otras virtudes que son necesarias para el comportamiento mutuo en la vida cotidiana y ciudadana”, enfatizó.

Agregó que ese reino de paz dice claramente que Cristo anuncia todos los valores que vino a implantar, a inaugurar él, y encontramos valores que pueden ayudar a esa paz que busca Jesús. “La paz de él es mucho más profunda, tiene raíces eternas”, resaltó monseñor Giménez.

También mencionó sobre la expresión curiosa, rara, donde aparece la mala formación y que debemos esforzarnos en enseñar desde temprano. R.G.

Quizás dentro de la familia no se ayudó a los hijos a respetarse mutuamente y es muy tarde cuando llegan a ser mayores . Mons. Claudio Giménez, obispo emérito de Caacupé

Más contenido de esta sección
El chico que estudió guitarra a escondidas y vino a Asunción para luchar por un sueño. Años después, llevó la música nacional a los conservatorios de Europa y también condujo a la Sinfónica hacia las entrañas del Paraguay.
Repetido. Registro de la Auditoría Interna revela que hay empresas beneficiadas más de una vez.
Perjuicio millonario. El monto total del daño a la previsional suma más de G. 7.600 millones.
Prestigioso. El ingeniero de la FIUNA fue distinguido por su sobresaliente desempeño.
Registro limpio. La Empresa de Transporte Fidel Maíz tenía una deuda de G. 891 millones.
Esquema. Alteraciones de registros permitían a las firmas obtener certificados para trámites.