En ese sentido destacó la reducción de aranceles y nuevas oportunidades de exportación, pero también remarcó que implicará desafíos que deberán ser acompañados con políticas públicas e inversión en infraestructura.
El secretario de Estado destacó el acuerdo que se da tras 25 años de negociaciones, como una oportunidad estratégica para que las empresas paraguayas accedan a un mercado con el mayor poder adquisitivo del mundo.
En una entrevista radial, indicó, además, que este tipo de acuerdos no generan cambios inmediatos, sino que abren un proceso de largo plazo que permitirá a las industrias nacionales fortalecerse y ganar escala.
Mencionó que la reducción progresiva de aranceles es uno de los principales beneficios, ya que mejora la competitividad de los productos paraguayos, especialmente en sectores como el cárnico, y amplía las opciones tanto para consumidores europeos como del Mercosur.
Asimismo, sostuvo que estos acuerdos buscan equilibrar el comercio, permitiendo que productos europeos ingresen a la región y que bienes del Mercosur lleguen a los 27 países de la Unión Europea en mejores condiciones.
“Veo como positivo, es el mercado con mayor poder adquisitivo del mundo. Significa el comienzo de un largo capítulo, las condiciones no cambiarán de un día para otro, pero las oportunidades también representan desafíos”, consideró.
concesiones al sector agropecuario europea. Según indicaron varias agencias, para calmar la ira de agricultores y ganaderos, temerosos del impacto que tendría la reducción de aranceles, la Comisión diseñó una serie de cláusulas y concesiones en los últimos meses.
Entre las medidas, la Comisión anunció en septiembre una serie de garantías para sus sectores cárnico, avícola, del arroz, la miel, los huevos y el etanol, limitando el cupo de productos latinoamericanos exentos de arancel e interviniendo en caso de desestabilización del mercado.