13 abr. 2026

Ministro de Educación justifica derroche

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Costosos. Cada uno de estos sillones valen G. 5.700.000.

RODRIGO VILLAMAYOR ROA

El ministro de Educación, Luis Ramírez, pidió ayer “no satanizar” la compra de costosos sillones que serán utilizados por los miembros de la Cámara de Senadores, a sabiendas que la institución a su cargo pasa por numerosas carencias en cuanto a equipamiento, lo que alcanza a pupitres en muchas de las destruidas aulas en todo el país.

Esto se interpretó como una justificación al despilfarro que cometen las autoridades del Congreso, ya que también renovaron el equipamiento informático con computadoras de última generación y cambiaron todo el alfombrado de la sala de sesiones de la Cámara Alta. Tras las críticas, los legisladores tuvieron que suspender parte de las compras y las ampliaciones edilicias previstas.

Ramírez invitó a observar las condiciones laborales de los trabajadores del sector público, quienes “no siempre tienen un buen sistema, un buen modelo, buen lugar o una buena silla para estar 8 a 9 horas”.

“Yo creo que tenemos que optimizar, pero tampoco satanizar algo que es una necesidad”, expresó el ministro de Educación al ser consultado sobre su posición respecto a la millonaria adquisición del Senado.

Los sillones tienen un costo unitario de G. 5.700.000, a lo que se suman las computadoras de alta gama por G. 15.370.000 como valor unitario. En total suman casi G. 3.000 millones.

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