BUENOS AIRES(ANSA)
Moore, que jamás ocultó su rechazo visceral al presidente George Bush, afirma en su libro que en Estados Unidos se ha llegado al extremo de que un congresista republicano oculta su identidad ideológica y se presenta como “independiente” ante el electorado, porque “el término republicano ha sustituido al de liberal como palabra sucia del mundo de la política”.
Ganador del Premio Oscar al mejor documental en 2002 con “Bowling for Columbine” y de la Palma de Oro del Festival de Cannes en 2004 con “Fahrenheit 9/11", Moore como escritor publicó “Estúpidos hombres blancos” y "¿Qué han hecho como mi país?” en 2002 y 2003, respectivamente.
“La marca ‘republicano’ está de capa caída y si fuésemos comida para perros nos retirarían de la estantería”, reproduce Moore, citando la autocrítica del congresista republicano Tom Davis.
Entre las causas que han hundido en el descrédito al partido Republicano, Moore menciona “una guerra desastrosa(en Irak), el fracaso en la captura de Bin Laden, la pérdida de sus hogares por parte de millones de familias, la debacle del Katrina, una escalada del precio de la gasolina que ha generado beneficios record de las petroleras, la mayor deuda nacional causa por la administración más despilfarradora y propensa de la historia de Estados Unidos”.
Moore en su libro arriesga una decena de propuestas -algunas disparadas- que debería adoptar Barack Obama- adjudicándole por anticipado la victoria en las elecciones presidenciales de noviembre- y de quien destaca que “su familia, en parte, procede del Tercer Mundo”, raigambre sin precedentes entre los presidentes de Estados Unidos.