Por César Cabrera | Cesar-cabreraconde@aj.com.py / Twitter: @cabreraconde
Edición y video: Fabián Fleitas
El sueño de muchos se cumplió. Lars Ulrich, James Hetfield, Kirk Hammet y Robert Trujillo se presentaron en el Jockey Club, colmado hasta las manos, en un show alucinante, en gran parte lleno de intensidad, de principio a fin.
Los muchachos saben lo que hacen y durante todo el concierto lograron mover al público paraguayo que respondió como pocas veces lo hizo durante otros conciertos. La ansiedad de ver a esta banda se sintió durante la semana previa al gran show.
“Battery”, de Master of Puppets, fue el primer tema para abrir el concierto, del setlist elaborado por el público paraguayo, como lo indica el nombre del Tour, Metallica By Request. “Es un setlist hecho por ustedes, para ustedes”, manifestaría Hetfield. Luego le siguió “Master of Puppets” para desatar la primera ovación. “Olé, olé, olé, olé Meta- llica”, fue un cántico que se escuchó en varias ocasiones durante el concierto.
El concierto se calmó un poco con “The Unforgiven”, pero “The Lords of Summer”, el nuevo tema de Metallica, más la bandera paraguaya en la bata de Ulrich, nuevamente hicieron enloquecer a los fans que hicieron pogos en distintos puntos del Jockey.
Así, sin pausa, el vocalista siguió con “Fuel”. “Muchas gracias por hacernos sentir como en casa”, expresó el cantante y guitarrista de Metallica.
Como se dio en los demás países, subió un fan, el primero, a presentar una canción. El “suertudo” fue Fernando, de Asunción, que gritó “Sad but true”. A esa altura y a pesar del cansancio de aquellos que estuvieron desde tempranas horas en la fila para ingresar al Jockey, Metallica ya demostró parte de su poderío con los golpes de Ulrich a la batería, los solos de Kirk Hammet y las líneas de bajo de Trujillo. Impresionante.
Algunas personas, lastimosamente, se perdieron parte del concierto porque necesitaron asistencia de los bomberos. En el sector campo, los que estaban contra la valla eran apretados por la multitud. Es el riesgo a correr por estar lo más cerca posible a la banda.
Otro de los que tuvo la chance de presentar un tema fue Marcelo, de Luque, mientras los demás fanáticos miraban desde ambos costados de la banda. Lo lindo de todo esto es la buena onda que le pusieron los integrantes en todo momento. Hetfield, como buen frontman, interactuó mucho con el público, Ulrich hacía gestos con su cara a la cámara mientras tocaba, también Trujillo y el violero se ponían frente a los fanáticos para mostrarles cómo tocar.
Marcelo presentó “Blackened”. En medio de ese mar de gente vino un solo de Hammett, que fue la antesala para “Nothing Else Matters”. No creo que en toda la noche se haya perdido siquiera algo de emoción.
Quizás el pico más alto, junto con “Sad but true”, fue cuando sonó “Enter Sandman”. Ya el final estaba cerca, la última en presentar una canción fue Sally, de Asunción, para gritar “Creeping death”.
Durante el concierto, los fans votaron por el tema con el que Metallica cerraría el setlist. Por pocos votos se impuso “The day that never comes” sobre el deseado por muchos “Orion” y “Hit the lights”.
Cuando parecía que se iban a ir, Hetfield dijo que tenía una guitarra nueva y quería tocar más temas. “Seek and Destroy” fue el tema con el que cerraron la noche histórica, inolvidable, a puro metal. “Quiero que dejen toda su energía acá”, pidió el músico
Antes de despedirse, cada uno dedicó sus palabras al público paraguayo, y Robert Trujillo se metió a todos en el bolsillo con un: "¡rohayhu Paraguay!”. También regalaron púas al público y Lars Ulrich eligió a quien regalar sus palillos. Incluso, en un momento dado, se enojó con alguien del público. Además, el batero prometió que volverán.
En definitiva, 3 de los big 4 del Thrash Metal estuvieron por Paraguay. La espera valió la pena, a pesar del cansancio y del zumbido en los oídos, que calculo durarán por varios días.
De La Tierra y el poder latino
Antes de Metallica subieron los muchachos de De La Tierra. Andrés Giménez, Andreas Kisser, Sr. Flavio y Álex mostraron sus ganas de tocar, con los temas de su disco homónimo. Conscientes de que no eran ellos a quienes la gente les iba a ver, igual le pusieron toda el alma para ofrecer un espectáculo bueno.
El Fabuloso Cadillac, Cianciarulo, ha de ser el único bajista que puede integrar una banda de cualquier estilo e igual hacerlo bien. Álex, de Maná, demostró lo bestial que es con los parches, mientras que Kisser y Giménez cerraron el círculo con los riffs. La gente respondió con aplausos la presentación que no tuvo el volumen deseado por los músicos.
Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura
Los chicos dirigidos por Favio Chávez subieron pasadas las 19:00 para empezar la jornada. Tocaron pocos temas entre los que se destacaron el cover de Metallica “Nothing Else Matters” y una obra compuesta por uno de los profesores que enseñan en la zona.
Fueron muy aplaudidos por el público. Varios entonaron “Patria Querida” por el orgullo de que esa orquesta con chicos de Cateura haya girado por varios países, nada más y nada menos que con Metallica.
“No somos estrellas de rock, somos pueblo”, expresó Chávez durante la presentación.