Sebastián Verón Segovia tiene solo 13 años de edad, pero ya cuenta con una carrera artística de cinco años y un gran logro actual: en julio será parte de la Tomorrowland Academy, en Boom, Bélgica.
Sebastián, más conocido como OcO, el pequeño DJ y talento paraguayo, cuenta con el privilegio de ser parte de un grupo reducido de 20 participantes a nivel mundial que acceden a este programa formativo de alto rendimiento.
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Así vivirá la experiencia dentro del universo Tomorrowland, que reúne a jóvenes de distintas partes del mundo para trabajar en DJing, producción y dinámica real de escena.
“Busco que la gente se conecte y se divierta con mi set. Cuando pasa eso, lo sentís. Es increíble. Y ahí vas viendo qué hacer”, comentó a ÚH el joven OcO.
Acerca de su oportunidad en Tomorrowland señaló: “Estoy recontento. Y también un poco nervioso. Es algo que siempre quise. Es un sueño. Me interesa todo, no solo tocar, sino ver cómo es por dentro, los escenarios, cómo trabajan...”.
Comentó también que parte de su preparación es estudiar holandés, porque las clases son en ese idioma. “Es redifícil, pero me gusta”, señala el chico que parece no ver obstáculos en su camino.
Los inicios
Pero ¿cómo empezó todo para el joven DJ? Su madre, Gily Segovia, comenta a ÚH que “la música siempre estuvo presente en casa”. “No como algo especial, sino como parte del día a día”, agrega.
OcO se nutrió de distintos géneros como la música clásica, el jazz, el rock, blues, flamenco, soul, así como también de la guarania, los boleros y los ritmos electrónicos como el house, techno, trance, entre otros.
Distintos sonidos convergieron en sus actuales gustos musicales, sin filtro desde diferentes instrumentos: piano, guitarra, ukelele, cajón peruano o la güira.
“Su interés empezó hacia sus siete años, a través de una app, después de ver en Fornite a Marshmello. Comenzó su formación como DJ y productor a los 10, en MIXX Music Hub, con Guille Preda y Fito 3000", recordó Gily.
Seguidamente, y con el apoyo de sus padres, OcO sumó trabajos con el DJ español José Nuño y, en todo ese recorrido, el equipo de Xelebra acompañó su desarrollo y sus primeros logros en escenarios grandes.
Su madre no puede ocultar orgullo y satisfacción. “No hubo un ‘momento clave’ que lo explique todo. Fue progresivo. Mucha práctica, errores, caradurez, perseverancia, esfuerzo, repetición, curiosidad… y cada vez más foco”, recuerda emocionada.
El estilo del joven se mueve entre tech house, progressive y big room, con influencias actuales que va incorporando a su propio proceso y estilo. Todo toma forma y aparece un proceso “Starsystem”.
Experiencias relevantes
En pocos años, OcO acumuló vivencias que le marcaron. Participó en acciones vinculadas al entorno de los Juegos Panamericanos Junior ASU2025, además de presentaciones en eventos corporativos, fiestas privadas y espacios como Afro Beats y Coffee Party, siempre dentro de formatos acordes a su edad.
Esas experiencias son importantes en la construcción de su criterio musical y presencia en cabina.
OcO y su familia observaron cómo la práctica se transformaba en oficio. Poco a poco, el set dejó de ser una idea y pasó a convivir con lo que ocurre alrededor y decisiones impostergables.
“Ese tipo de experiencia no se explica demasiado. Se acumula”, considera Gily.
¿Qué significa la academia Tomorrowland?
La Tomorrowland Academy opera dentro del mismo sistema que sostiene el festival Tomorrowland.
La experiencia se integra a la estructura donde conviven productoras, bookers, sellos y equipos técnicos que trabajan con artistas de circuito internacional.
El programa combina formación en cabina con sesiones orientadas a producción, lectura de pista, construcción de set y lógica de programación dentro de un lineup.
Los participantes trabajan con equipamiento estándar de la industria –setup profesional de DJ y software de producción– y pasan por dinámicas que no se limitan a la técnica: cómo se arma un set para un contexto específico, cómo se gestiona la energía en vivo o cómo se posiciona un artista dentro de una escena.
En el caso del programa juvenil, el recorrido culmina con un showcase en el Buurtfeest, dentro del propio ecosistema de Tomorrowland, donde lo trabajado durante el proceso se pone en práctica en un escenario real.
A esto se suma una variable concreta: el idioma. Las sesiones se desarrollan en neerlandés, lo que obliga a una adaptación rápida no solo en lo musical, sino también en lo comunicacional y cultural.
Esta instancia en Bélgica le permitirá trabajar con referentes de la industria internacional y acceder a metodologías vinculadas a la producción, la performance y la gestión de eventos de escala global.
Su participación establece un antecedente para quienes buscan proyectarse en mercados internacionales.
La familia de OcO apoya esta experiencia. Afirman que esto suma a la música electrónica en Paraguay, ampliando sus fronteras y posicionando talento local en escenarios de alcance global.
El paso del pequeño artista paraguayo por Tomorrowland Academy activa un proceso, habilita vínculos y abre caminos para otros artistas en formación, equipos creativos, personas que operan dentro del circuito.
En paralelo, OcO ya proyecta ideas propias; entre ellas, la posibilidad de generar en Paraguay un espacio que reúna a los DJ locales, con una mirada que no se limite solo a lo musical, sino que incorpore una dimensión colectiva.
¿Y qué le gustaría hacer después del Tomorrowland a OcO? La respuesta es clara: “Seguir creciendo, hacer mi música… y ojalá poder hacer algo acá en Paraguay, con otros DJ. Algo grande, pero con onda”.
Las voces del proceso
Al ser consultada acerca del momento en que percibió que OcO estaba “tomando en serio” la carrera artística, la madre dijo a ÚH: “Cuando empezó a prepararse de verdad”.
“Pasaba horas armando sus sets, ensayando, muy metido. Y el día que se subió a un escenario exigente, bajó con una mezcla de emoción y nervios que no te puedo explicar. Me abrazó temblando y me dijo que quería volver a subir, que había sido increíble. Ahí ya no había vuelta atrás: o le gustaba esa sensación o la odiaba. Y fue la primera”, recordó Gily Segovia.
Este momento, para la familia, se vive “con mucha emoción, pero también con cabeza”.
“Es un entorno fuerte, exigente. Y para nosotros es clave acompañarlo bien, que siga con sus estudios. En este punto, una parte clave es el colegio, que por suerte acompaña a los papás con su programa de apoyo al talento para chicos que están en procesos de alto rendimiento, ya sea educativo, deportivo o cultural”, explicó la madre de OcO.
Que el proceso se gestione “de forma segura, sana, donde el estudio es lo primero”, es importante para la familia del joven DJ.
“Queremos que todo esto sea una suma, parte de su crecimiento, y de forma natural, no forzada. Si el día de mañana es DJ y productor musical, fantástico. Y si no, no pasa nada. Hablamos mucho y también le gustaría ser arquitecto, piloto… tiene muchas inquietudes. Lo importante es que sea feliz y que tenga empatía y valores”, señala la orgullosa madre.
Guille Preda, el mentor: “Tiene algo que no es común”
Guille Preda, mentor de OcO y su referente, ve en el joven aprendiz algo que no es común observar en artistas, incluso mayores.
“Tiene algo que no es tan común, ni siquiera en artistas con más recorrido: las ganas y la convicción. Es un chico que tiene todo un futuro por delante, pero lo más importante es la pasión real que se le nota. Desde muy chico, algo le hizo clic con el mundo del DJing y, desde ese momento, no paró nunca. Y eso no es menor”, expresa Preda.
“Creo que lo que realmente hace grande a un artista no es solo el talento, sino las ganas constantes, el amor por la música, y el trabajo diario. Ese “granito de arena” que se pone todos los días. Y en OcO eso está muy claro. Es alguien que busca por su cuenta, que investiga, que prueba, que está todo el tiempo viendo cómo mejorar y cómo encontrar su propio sonido”, añade.
OcO hoy ya está produciendo y, para Preda, con la edad que tiene, “eso habla muchísimo de su compromiso”.
Su predicción apunta a que, si mantiene el nivel de curiosidad y dedicación actuales, “puede llegar muy lejos e incluso más lejos que muchos dentro de nuestra escena local. Ojalá siga así, con esa energía. Y pueda convertir esto en su camino profesional”.
Que un joven como él llegue a la Tomorrowland Academy, para Preda es “es algo muy fuerte”.
“Para muchos, incluso ir a Tomorrowland, simplemente como espectador, ya es un sueño. Imaginate lo que significa ser parte de la academia. Implica meterse de lleno en un entorno donde te vas a cruzar con DJ emergentes de todo el mundo que buscan lo mismo, vas a aprender de coaches y artistas con años de experiencia en la industria, y vas a recibir una visión real de cómo funciona la música electrónica a nivel global”, agrega el reconocido artista y mentor de OcO.
Además, analiza que “también está la experiencia de salir del país, de exponerte a otra cultura, otro nivel de exigencia y otro estándar profesional”. Preda sabe que “eso te cambia”.
“Pero no es solo una oportunidad linda; también implica responsabilidad. Está representando a Paraguay, y eso ya lo pone en un lugar distinto. Si realmente le saca provecho, va a volver con más conocimiento, más criterio y más enfoque. Estas oportunidades no se regalan. Nadie te llama y te dice ‘tomá, acá está tu momento’. Esto, él se lo está generando solo, con el apoyo de su mamá, que es lo más y lo apoya 100%, claro. Con ganas, con trabajo y con convicción”, asegura.
Muchos DJs –incluso profesionales a nivel regional– nunca tuvieron una oportunidad así, “por eso, creo que está en el camino correcto. Y si mantiene esa mentalidad, esta experiencia le puede marcar un antes y un después: le va a ordenar la cabeza, le va a aclarar el objetivo y lo va a acercar mucho más a lo que puede ser su carrera como DJ profesional, en el estilo que él elija”.
Cuando los sueños se hacen realidad
Desde Asunción hasta Bélgica no hay línea recta. Hay muchas horas de preparación y acompañamiento.
Cada edición de Tomorrowland Academy reúne a un grupo muy reducido de participantes de distintas partes del mundo, en un contexto donde el entrenamiento es de primer nivel, incluso con figuras como James Hype, Alok, Afrojack o Joris Voorn. La mentoría para jóvenes talentos es uno de los pilares de We Are One World, la productora detrás de todo este universo.
Para cualquier artista de música electrónica, es una referencia global Tomorrowland. Para un chico de 13 años nacido en Paraguay, durante mucho tiempo fue apenas una idea lejana, casi irreal. Y, sin embargo, hoy forma parte de su mapa.
En julio, Boom espera. Cuando las luces se enciendan en el Buurtfeest de Tomorrowland y la música empiece a sonar, no va a ser solo un set. Va a haber algo nuestro. Va a haber Mbareté: esfuerzo, constancia, carácter. Un paraguayo de 13 años, que viene golpeando fuerte, entrando en el mismo circuito donde se forman y se mueven algunos de los nombres más potentes de la escena. Y ahí no importa la edad. No importa la historia. No importa lo que viene después. Importa lo que suena.