La ejecución de las obras que debían ser financiadas con los bonos G8 refleja hoy porcentajes físicos de ejecución mínimos o inexistentes. De los G. 360.000 millones colocados, el 92,92% fue destinado a gastos corrientes. Con los bonos se prometieron 8 cuencas de la ciudad. Cuatro de ellas nunca se licitaron: Ayala Velázquez, España II, Terminal y Universidad Católica.
En la cuenca de General Santos, el nivel de ejecución es apenas del 3,35%, y corresponde solo a pavimentación para desvíos de tránsito. En infraestructura pluvial, el avance es 0%: no se instaló un solo metro de tubería. A cuatro meses de haber iniciado el plazo contractual, de nueve meses, la obra está paralizada por falta de recursos. La licitación fue por G. 42.305.412.89. La palada inicial fue el 20 de marzo de 2025 y tenía que culminar en noviembre del 2025.
En el Mercado de Abasto, la Comuna habla de un 50% de avance conjunto, mientras los registros certificados por la intervención mostraron 27,16% en el Lote 1 (Itay) y 14,82% en el Lote 2 (Lambaré). La licitación fue de G. 136.171.816.245. La palada inicial fue en abril de 2024, con 18 meses de plazo debía culminar en octubre de 2025.
Santo Domingo alcanza un 20% de ejecución, con retrasos que anticipan al menos seis meses más. Inició en marzo de 2025, debía culminar en marzo de 2026. El costo es de G. 72.389.446.724. Las obras quedaron a cielo abierto y son un peligro para los pobladores.
En tanto, vecinos de Santo Domingo emplazaron por 72 horas al intendente Luis bello para ordenar la reanudación de las obras pluviales de Santo Domingo. En caso omiso advierten que recurrirán a un amparo judicial.