El Centro de Importadores del Paraguay manifestó su preocupación ante la propuesta del Gobierno de establecer un límite temporal a las reservas de utilidades de las empresas para aplicarles una carga tributaria, en el marco de la búsqueda de mayores ingresos fiscales.
Iván Dumot, representante del gremio, cuestionó que la iniciativa contradice declaraciones previas de las autoridades, quienes habían asegurado que no se incrementarían los impuestos. “Pareciera que estamos buscando artilugios para apretar aún más en la recaudación a aquellas empresas que están en el 100% de la formalidad y pagando todos los impuestos”, señaló.
Según explicó, la constitución de reservas empresariales es una práctica legal y responde a decisiones financieras vinculadas a planes de inversión, previsión de flujo de caja o futuros proyectos. En ese sentido, advirtió que la medida implicaría, en la práctica, un “impuesto a la prudencia”, al penalizar decisiones financieras responsables.
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Dumot sostuvo además que la propuesta no generaría una recaudación significativa para el Estado, ya que no se trata de un nuevo tributo, sino del adelanto de un impuesto que eventualmente se pagará cuando las utilidades sean distribuidas o capitalizadas. “Es anticipar un impuesto futuro que, más tarde o más temprano, se va a pagar”, afirmó.
El principal riesgo, indicó, es que las empresas se vean forzadas a distribuir dividendos en momentos en los que no cuentan con la liquidez suficiente, lo que podría derivar en decisiones financieras inadecuadas, como la toma de créditos para cumplir con dichas obligaciones. “Desde la perspectiva de administración de empresas, es uno de los errores más grandes”, remarcó.
Asimismo, alertó que el contexto actual del mercado agrava el impacto potencial de la medida, con niveles elevados de endeudamiento empresarial, incremento de créditos en el sistema bancario y aumento de las cuentas incobrables. A esto se suma la situación de empresas proveedoras del Estado que enfrentan retrasos en los pagos.
En este escenario, el dirigente consideró que la iniciativa podría generar un efecto negativo en la estabilidad financiera de las firmas y en el clima de negocios. “No creemos que sea una medida favorable al mercado ni que genere una recaudación relevante, pero sí puede crear un problema financiero en el sector empresarial”, subrayó.
Dumot también cuestionó que el foco de la política fiscal no esté puesto en la evasión, que estimó supera el 50%, y señaló que allí existe un mayor potencial de recaudación. “Es más difícil, pero ahí deberían estar los esfuerzos, no en salir a cazar en el zoológico”, expresó.
En cuanto al proceso, indicó que el sector se enteró de la propuesta a través de la prensa y lamentó la falta de diálogo previo con los actores involucrados. No obstante, se mostró expectante ante la posibilidad de que el proyecto sea debatido en el Congreso, lo que abriría un espacio para plantear las preocupaciones del sector empresarial.
Finalmente, adelantó que, de aprobarse la medida por ley, las opciones de acción serían limitadas, aunque no descartó eventuales cuestionamientos legales. Entretanto, el gremio espera que se habiliten instancias de diálogo con las autoridades económicas para evaluar el alcance y los efectos de la propuesta.