06 may. 2026

Advierten que shock de combustibles podría aumentar si afecta a alimentos

El economista Humberto Colmán analiza los factores detrás de la inflación y advierte sobre riesgos si el shock externo se prolonga, el cual podría afectar el flete, la cadena de frío y comercios.

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El economista jefe de Dende, Humberto Colmán, señaló que pese al repunte de la inflación en marzo, el impacto del encarecimiento de los combustibles sigue siendo acotado y concentrado, aunque advirtió sobre riesgos si el shock externo se prolonga.

Al analizar el resultado inflacionario en marzo, el ex miembro titular del Directorio del Banco Central indicó que el aumento responde principalmente a factores puntuales, como los combustibles y algunos alimentos volátiles.

“La inflación reportada de marzo fue del 0,8%, una inflación mensual alta. Mientras, la inflación núcleo, que de cierta forma captura la tendencia inflacionaria, subió apenas 0,1% en marzo. Por lo tanto, la suba de precios internacionales del petróleo y derivados parece tener por ahora un efecto localizado”, explicó.

Colmán sostuvo que, por el momento, no se observan señales contundentes de efectos de segunda vuelta, es decir, de un traslado generalizado a otros precios de la economía.

En ese sentido, indicó que para confirmar ese escenario sería necesario verificar aumentos más extendidos dentro de la canasta del índice de precios al consumidor (IPC), tanto en cantidad de productos como en magnitud.

Respecto al comportamiento de los precios internacionales del petróleo, coincidió en que el mercado actualmente interpreta el fenómeno como transitorio, aunque advirtió que esa percepción podría cambiar. “La clave pasa por la intensidad y persistencia de los altos precios internacionales”, afirmó.

Según explicó, si el encarecimiento de combustibles comienza a trasladarse a sectores como alimentos, logística o servicios, y además impacta en las expectativas, podría derivar en una inflación más persistente.

En relación con los alimentos, especialmente frutas y verduras, Colmán señaló que el impacto del combustible puede ser significativo a través de distintos canales.

“El combustible tiene un efecto en los precios de las frutas y verduras. El encarecimiento del combustible terminaría impactando en los precios de servicios como el flete, la distribución, la cadena de frío y la comercialización, y también se impactarán los costos de producción por la vía de los precios de los fertilizantes”, sostuvo.

Esto, agregó, podría amplificar la volatilidad de estos productos en los próximos meses, que ya de por sí presentan fuertes oscilaciones.

El economista advirtió además que si los precios del petróleo se mantienen elevados por un período prolongado, el margen de maniobra del Banco Central del Paraguay (BCP) podría reducirse.

En ese escenario, aumentaría la probabilidad de efectos de segunda vuelta y de un desanclaje de las expectativas de inflación, lo que eventualmente podría requerir ajustes en la política monetaria.

No obstante, consideró que por ahora existe espacio para la prudencia, dado el nivel actual de inflación interanual.

Finalmente, Colmán subrayó que el riesgo de desanclaje de expectativas existe, aunque por ahora se mantiene contenido.

En este contexto, destacó la importancia de la comunicación del BCP para sostener la credibilidad del esquema de metas de inflación.

Entre los principales indicadores a seguir mencionó las expectativas de inflación a un año, la evolución de la inflación núcleo y el grado de difusión de los aumentos dentro de la canasta del IPC.

Fuerte ajuste. Petróleos Paraguayos (Petropar) ajustó ayer directamente un incremento de G. 750 en todos sus combustibles a partir de este viernes. Se trata del segundo ajuste en menos de un mes, que totalizan G. 1.200.

De esta manera, el nuevo precio del Diesel Porã pasó de G. 6.700 a G. 7.450; mientras que el nuevo precio del Diesel Mbareté es de 9.250, de los G. 8.500 por litro que costaba antes de la suba.

En cuanto a la nafta de 88 octanos, Kape 88, el precio fijado quedó en G. 6.390, antes costaba G. 5.640 por litro. El Oikoite 93 subió a 6.890 de G. 6.140 y el Aratiri 97 tiene precio de G. 8.240 en comparación a los G. 7.490 por litro que costaba antes de la suba.

Por su parte, los grandes emblemas privados se sumaron el jueves último al tercer reajuste del precio de los combustibles con aumentos que van en un promedio de G. 500 a G. 650 en las naftas y G. 950 a G. 990 en el diésel.

Las alzas acumuladas este año alcanzan casi G. 4.000 por litro en algunos tipos de diésel y superan los G. 2.500 por litro en naftas.

Guerra al alto el fuego la volatilidad de los precios del gas y

Precios del crudo bajan drásticamente tras tregua

Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída esta semana, impulsados por señales de distensión en Medio Oriente, aunque el impacto en el mercado paraguayo dependerá de que esa baja se traslade efectivamente a los combustibles.

El crudo WTI, referencia en Estados Unidos, cerró la semana con un desplome del 13%, su mayor caída desde 2020, al ubicarse en 96,57 dólares por barril en los contratos a futuro para mayo. Por su parte, el Brent, referencia internacional, también registró una fuerte corrección, con una caída semanal de casi 14%, hasta cerrar en 95,20 dólares por barril en el mercado de Londres, según informó EFE.

La baja en los precios respondió al acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Pese al alivio en los precios del crudo, el efecto en Paraguay no es automático. Esto se debe a que el país no consume petróleo directamente, sino combustibles ya refinados.

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