22 ago 2026

Mayer sufre, Dulko muere y Chela espera

París, 26 may (EFE).- La ilusión de Argentina arropa a Leonardo Mayer, el único de La Legión que se clasificó para la tercera ronda de Roland Garros en una jornada en la que la falta de luz impidió que Juan Ignacio Chela finalizase su partido contra el británico Andy Murray y en la que Gisela Dulko se borró del cuadro individual.

Mayer, que no ha dejado de progresar desde que el año pasado saldó con victoria su primera participación en el Grand Slam de París, se deshizo hoy del francés Julien Benneteau con un 6-7 (4), 6-3, 6-4 y 6-4 en tres horas y 12 minutos.


El tenista argentino Leonardo Mayer tras ganar un punto en su partido ante el francés Julien Benneteau, en la segunda ronda de torneo de tenis de Roland Garros que se disputa en París. Meyer venció por 6-7 (4), 6-3, 6-4 y 6-4. EFE | Ampliar imagen

“Ya no tengo más miedo como antes”, pero “es un partido más. No hay que agrandarse ni nada”, dijo tras la victoria un tenista que ha trabajado para mejorar su revés y para controlar el aspecto mental de los partidos y que recuerda que lo más importante es salir a la cancha con ganas de morder porque “si no le pones garra, no le ganas a nadie”.

Ahora le espera el croata Marin Cilic, décimo favorito del torneo, contra el que nunca se ha encontrado en una pista.

El resto de las esperanzas argentinas aguardan en la nevera de la ilusiones a que las inclemencias del cielo no saboteen el tenis, después de que los parones por la lluvia obligaran a retrasar el inicio del partido entre Chela y Murray y obligaran a la organización a aplazar el desenlace del duelo.

Cuando cayó el telón, hasta el próximo jueves, Murray se había llevado la primera manga por 6-2 y el resultado era de empate a tres juegos en el segundo set.

En el cuarto día de torneo del año en el que el Roland Garros cuenta con menos argentinos disputando el torneo desde 1980 (sólo empezaron seis: Mayer, Dulko, Chela, Eduardo Schwank, Horacio Zeballos y Juan Mónaco), el cuadro femenino vio desvanecerse a Gisela Dulko, que perdió contra la surafricana Chanelle Scheepers, que venía de la previa, por 3-6, por 3-6, 6-3 y 6-4.

La argentina, 44 del mundo, empezó ganando la primera manga, pero perdió los nervios cuando se le escapó el segundo set. Entonces se enzarzó en una agria discusión con la juez de silla por una bola que la argentina había visto dentro, aunque la repetición de la televisión daba la razón al árbitro.

Terminado el encuentro, la bonaerense no compareció ante los medios de comunicación y difundió un comunicado en el que explicó que tenía un virus que le había impedido comer o beber en las últimas 24 horas y que se había pasado todo el día vomitando.

También al tenis colombiano se le atragantó la primera jornada con lluvia en Roland Garros, que obligó a detener el encuentro entre el suizo Roger Federer, vigente campeón del torneo, y Alejandro Falla, después de que el zurdo de Cali estuviera a punto de anotarse el primer set.

Le faltó intensidad para ganarla primera manga, confesó. Después, mientras esperaba en el vestuario a que amainara el chaparrón, le entraron las dudas.

“Pensé en la oportunidad que se me fue en el primer set. Mientras estaba en la cancha, a pesar de haber perdido, no pensaba en eso, simplemente quería seguir jugando buen tenis”, pero “cuando estaba en el camerino me puse a pensar que se me escapó el primer set, en que tuve la oportunidad...”, se lamentaba Falla.

Pero el tenis latinoamericano todavía se guarda un as en la manga porque su raqueta más poderosa (con permiso del argentino Juan Martín del Potro, ausente por lesión), volverá a la tierra batida de París de la mano del chileno Fernando González, que se enfrentará a Oleksandr Dolgopolov, un ucraniano de 21 años al que nunca ha tratado en una cancha.

También intentará dejar huella la veterana Rossana De Los Ríos, que se medirá contra la australiana Samantha Stosur, séptima favorita del torneo, un partido que puede ser el último de la de Asunción en Roland Garros, según insinuó la propia jugadora.

Y, por supuesto, el argentino Horacio Zeballos intentará tocar el cielo derrocando al número dos del mundo, Rafael Nadal, en el que será el primer partido de su carrera contra un “top-ten”.

La estadística es demoledora. Nadal sólo ha perdido un partido en su vida en Roland Garros -frente a Soderling en 2009- y ha levantado la Copa de los Mosqueteros en cuatro ocasiones. Pero Zeballos que debuta este año en el Grand Slam de París, puede presumir de estar invicto en el torneo más prestigioso del mundo en polvo de ladrillo.