Un importante movimiento de compradores se registró este jueves 30 en la feria de la Agricultura Familiar realizada en la Costanera de Asunción, en la antesala del Día del Trabajador. La alta concurrencia estuvo impulsada por la búsqueda de productos frescos a precios más accesibles, con miras a celebrar el 1 de mayo con un abundante almuerzo.
Los consumidores llegaron en gran número atraídos por la posibilidad de adquirir alimentos directamente de los productores, lo que permite reducir costos en comparación con los precios del mercado tradicional. Para los feriantes, la jornada fue calificada como una verdadera “fiesta”, ya que les brinda la oportunidad de comercializar toda su producción sin intermediarios y obtener mejores ingresos.
La actividad fue organizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que reunió en esta edición a 47 organizaciones de productores provenientes de San Pedro, Cordillera, Caaguazú, Guairá, Paraguarí, Alto Paraná, Ñeembucú y Central, beneficiando de manera directa a unas 960 familias rurales.
Durante la feria, los visitantes accedieron a una amplia variedad de productos de finca, como queso Paraguay, carnes de cerdo, lechón, cabra y oveja, gallina casera, huevos, miel de abeja, granos, frutas de estación y verduras frescas. También se ofrecieron plantas, flores y artesanías indígenas, destacando la diversidad cultural y productiva del país.
El titular del MAG, Carlos Giménez, valoró el impacto de estas iniciativas, especialmente en fechas con alta demanda como el Día del Trabajador y el Día de la Madre.
“Los productos que traemos son de calidad y conquistan al consumidor; ayudan a ahorrar al comprador y, lo más importante, tienen un alto impacto en la economía del pequeño productor”, afirmó.
Asimismo, anunció la continuidad de estas ferias y adelantó que el próximo 6 de mayo se realizará una nueva edición con énfasis en la comercialización de carne vacuna, con una proyección de venta de unas 20.000 toneladas.
Desde el MAG indicaron que estas actividades buscan garantizar precios justos para los consumidores, especialmente en productos de alta demanda, en línea con las políticas del Gobierno orientadas a fortalecer la economía familiar rural y facilitar el acceso a alimentos de calidad.