Mario Eduardo Villasanti Adorno, de 25 años, vive un momento muy especial. El portero disfruta de la revancha que le ofrece el fútbol. Ocurre que el año pasado tuvo que probar el sabor amargo de haber ido al descenso con Fernando de la Mora y ahora está gozando del primer lugar con Luqueño y además está a un paso a la consagración.
¿Se puede decir que el fútbol te da la revancha?
Vivo una situación muy especial por el hecho de que el año pasado, hace seis meses atrás, estaba sintiendo en demasía la pérdida de categoría con Fernando de la Mora. Sentí una tristeza muy grande, porque a todo jugador afecta que su equipo vaya al descenso. Actualmente me toca la otra cara de la moneda con Luqueño, que es el de la alegría, de la satisfacción de estar muy cerca de un título.
¿Se nota mucho cambio de un tiempo a esta parte en el ambiente externo?
Sinceramente estamos muy asombrados por todo lo que concierne a la gente en general, la ciudad misma está totalmente cambiada por el buen momento del equipo. Cuando varios de nosotros llegamos al club, la ciudad estaba un poco escéptica de lo que podíamos realizar con el equipo en el torneo.
¿Estaba en los planes realizar esta campaña?
En forma particular tenía mucha confianza en el grupo, porque se notaba que el plantel estaba constituido por buenos futbolistas. Conjugamos muy bien lo que quiere el técnico o lo que pretendía. Por suerte pudimos plasmar toda la idea del entrenador dentro del campo de juego y ahora estamos a paso del objetivo.
¿Cómo se puede describir el actual momento que están atravesando?
El momento que estamos pasando es algo indescriptible, por el hecho de que nunca antes había vivido en mi carrera lo que estoy viviendo con Luqueño. El apoyo que recibimos de todo un pueblo es fantástico, fenomenal. Todos los días la gente se acerca a los jugadores y les brinda su apoyo. Sinceramente la ciudad de Luque cuenta con gente muy bondadosa.
¿El apoyo del público también tuvo su efecto?
En cada entrenamiento hay 500 a 600 personas y es algo que reconforta al grupo. Te hace sentir local cuando jugás en casa y cuando vas de visitante tampoco la afición le abandona al equipo. El apoyo y el cariño de la gente también ayudan para este buen momento.
¿Cómo hay que encarar las últimas tres fechas?
Estas tres fechas hay que encarar como verdaderas finales y con la seriedad y el respeto que se merecen los rivales. Desde el arranque de los trabajos nos propusimos una meta. Somos conscientes de que si queremos salir campeones tenemos que ganarles a los pintados.
Tareas regenerativas con un solo ausente
El plantel del Sportivo Luqueño, sin pérdida de tiempo, en la víspera reanudó los trabajos. Las tareas fueron solamente físico-regenerativas y se desarrollaron en las instalaciones del club. El único que no participó del entrenamiento fue el zaguero Pablo Aguilar, quien se acopló nuevamente a los trabajos de la selección nacional, pero solamente para hacer grupo, ya que no va a Venezuela para la Copa América.
En la fecha, los auriazules están citados para las 15 en el club, pero luego serán trasladados al predio militar de la Remonta, que se encuentra camino a la ciudad de Areguá. Igualmente, en la fecha todas las tareas son nuevamente en el aspecto físico. Por otro lado, el premio por la goleada ante el “12” es de G. 1.500.000 por cada jugador.
Posibilidad auriazul
Luqueño puede consagrarse campeón el próximo domingo. Pero, para que ello ocurra, Cerro Porteño tendrá que empatar o perder el viernes ante el 2 de Mayo, en Pedro Juan Caballero. Mientras que el auriazul tiene que derrotar a Tacuary el domingo. Si gana el Ciclón y también vuelve a triunfar Luqueño, el suspenso por conocer al mejor continuará.