El dulce producto fue diseñado por la propia tenista que salieron a la venta en su página web a razón de 5,99 dólares la caja.
“Ha sido el proyecto más interesante que he intentado, ya que se trata de mi propio negocio, mi inversión y mi dinero”, dijo Sharapova.
A razón del emprendimiento, sus apariciones en el próximo abierto de EEUU la darán a conocer como Sugarpova. El último torneo de Grand Slam del año se inició ayer en su fase de quali, en la que intervienen 26 latinoamericanos.