Martes|1|ABRIL|2008
No es amigo mío. Pero me divierte todas las tardes. Manuel Bernardes no hace un periodismo rígido ni estructurado ni objetivo, hace un show radial. Los fieles oyentes de Manuel (Carlitos) y quienes lo escuchan por casualidad, conocemos su estilo, su picardía, su ironía, su tilinguería y es una manera amena de descontracturar el de por sí ya aburrido y tedioso ambiente político que hoy vivimos.
Por eso me parece descabellada, peligrosa y retrógrada la idea del movimiento político Tekojoja que, a través de un comunicado, plantea la intervención de la Conatel para que censure el espacio radial de Bernardes.
Es cierto, Manu tiene una fijación sobre Guillermina “Nenena” Kanonnikoff, una de las principales referentes del movimiento político, por una cuestión estrictamente familiar. O sea, el reclamo real que hace Tekojoja es por los improperios que lanza el conductor hacia una de sus líderes y no como señala el comunicado porque Bernardes lleva adelante una guerra sucia que favorece al partido oficialista, que de ser así, tampoco se justifica el pedido de censura.
La señora Kanonnikoff, tal vez con razón, se sienta injuriada por el radialista, pero en ese caso lo lógico y razonable es que le entable una querella por difamación y calumnia. Es decir, el problema es entre ambos.
La dirigente no puede manipular a su movimiento para solucionar su problema personal y presentar el caso como una cuestión de persecución política.
Tekojoja es uno de los principales sectores políticos que sustenta la candidatura de Fernando Lugo a la presidencia de la República. Es el mismo sector que estuvo de acuerdo con la decisión del presidente Hugo Chávez, de cancelar la licencia a RCTV en Venezuela.
La postura de este grupo, que en el próximo periodo parlamentario puede tener varios legisladores, es una amenaza para la libertad de expresión en el Paraguay.
Es precisamente, este tipo de actitudes las que hacen temer un eventual gobierno de Lugo. La intolerancia de su grupo para quienes pensamos diferente a ellos. La actuación de P-Mas es otro ejemplo, porque no debatís con ellos, te patotean frente a tu casa.