En el marco de la apertura de la feria de la Agricultura Familiar, realizada ayer en la Plaza Juan E. O’Leary, del microcentro asunceno, el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, volvió a ratificar que no se concederán nuevos permisos de importación de tomate, en una decisión que apunta a priorizar la comercialización de la producción nacional y fortalecer a los agricultores locales.
La determinación se da en un contexto de alta sensibilidad en el mercado, marcado por la volatilidad de precios y los reclamos del sector comerciante, que alega la falta del producto a nivel local, para presionar al MAG a que otorgue los permisos de importación.
Según explicó el titular del MAG, la medida busca proteger la cosecha nacional y garantizar que el producto paraguayo tenga salida en el mercado interno y, posteriormente, apuntar a la exportación.
“El objetivo es respaldar al productor local”, señaló el ministro Giménez, al justificar la decisión de frenar nuevas autorizaciones de ingreso de tomate desde el exterior del país. La postura oficial es que, con el avance de la zafra nacional, se otorgue prioridad a la oferta interna antes que habilitar nuevas importaciones.
Desde el sector productivo venían solicitando medidas que eviten una sobreoferta de tomate importado en plena etapa de comercialización local, advirtiendo que esto podría presionar los precios a la baja y afectar la rentabilidad de los agricultores.
Por su parte, el sector importador había expresado su preocupación por el escaso abastecimiento y el comportamiento de los precios al consumidor. Sin embargo, desde el MAG siguen sosteniendo con firmeza que la producción nacional está en condiciones de cubrir la demanda. La medida abre un nuevo capítulo en el debate sobre el equilibrio entre protección al productor, abastecimiento del mercado y estabilidad de precios, en un rubro que está en el centro de la discusión pública en las últimas semanas.
guerra del tomate. Al margen del conflicto entre las autoridades del MAG y los importadores de tomates por los permisos de importación, ayer se desarrolló una feria de la Agricultura Familiar, en una plaza del microcentro, en donde se notó una buena oferta de tomates y un altísimo interés de los consumidores por comprar. En menos de tres horas, 3.500 kilos de tomate fueron vendidos a precios promocionales, muy por debajo a los valores normales del mercado.
La actividad, organizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería en el marco de la presentación del calendario de actividades 2026, generó ingresos por G. 41.735.500 y benefició directamente a 420 familias rurales, distribuidas en 16 organizaciones provenientes de San Pedro, Caaguazú, Central y Cordillera.