Lula llenó las calles del centro de la ciudad para movilizar a sus votantes en favor de la “democracia” y contra la extrema derecha, y tratar de ganar las elecciones sin necesidad de ronda de desempate, algo que no sucede desde 1998.
Para lanzar este mensaje, eligió el barrio de Cinelandia, lugar de las manifestaciones multitudinarias contra la dictadura militar en los años 80.
“Lo que está en juego no es la victoria de un hombre, sino de una idea: la democracia”, declaró subido a un camión, en referencia al intento de golpe de Estado por el que el exmandatario Jair Bolsonaro, padre del actual candidato, fue condenado en 2025 a 27 años de cárcel.
Lea más: Bad Bunny autoriza a Lula usar su canción en video sobre la soberanía de Brasil
Lula cargó, además, contra el rival por sus vínculos con el banquero encarcelado Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master y presunto responsable del mayor fraude financiero de la historia de Brasil.
“No podemos permitir que la cuadrilla del Banco Master vuelva a gobernar este país”, afirmó.
Flávio Bolsonaro reconoció haber recibido una suma millonaria de Vorcaro para financiar una película biográfica sobre el padre, pero rechazó que eso constituya delito.
Las últimas encuestas le dan al líder progresista un 45 % de los votos válidos en la primera vuelta y a su rival ultraderechista un 40 %, lo que obligaría a realizar una ronda de desempate el 25 de octubre.
Nota relacionada: Lula prohíbe las apuestas deportivas y los casinos en línea a nueve días de las elecciones
Río de Janeiro es la cuna política de la familia Bolsonaro, cuyos miembros ocuparon cargos de concejal, diputado y senador en representación de la ciudad y de la región.
En las anteriores elecciones de 2022, Jair Bolsonaro obtuvo el 56,5 % de los votos en este estado, el segundo más poblado de Brasil, frente al 43,5 % de Lula. EFE