SÃO PAULO
El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, cambió este miércoles su estrategia digital de cara a la segunda vuelta de las elecciones para revertir el resultado del domingo, que lo posicionó 2,2 millones de votos por debajo del derechista Flávio Bolsonaro.
“Gente, vamos a la calle. Vamos a conversar con las personas”, dice Lula, con el cuello de la camisa abierta, en un inusual videoselfi que publicó este miércoles en sus redes sociales.
En otra de sus publicaciones, también en formato vertical, reta a su adversario con la propuesta de reducción de la jornada laboral a cinco días de trabajo y dos de descanso, una de las banderas de su Gobierno, que se comenzó a debatir esta semana en el Senado.
“Yo quiero saber cómo Flávio Bolsonaro va a votar. Quiero saber cómo va a orientar el voto de su grupo parlamentario”, expresa, mientras sostiene el móvil con una mano y gesticula con la otra, algo inédito hasta ahora.
La primera dama, Rosângela Janja da Silva, también se sumó a la iniciativa el martes con un videoselfi en el que afirma que la campaña está “a todo vapor en las redes y en las calles”.
Esta nueva dinámica supone un cambio de estrategia digital de la campaña del Partido de los Trabajadores (PT) que, hasta ahora, se centraba en replicar material de discursos de Lula en ámbitos institucionales, sin que el mandatario tuviera “contacto directo” con sus seguidores.
Según trascendió en los días poselectorales, los publicitarios de Lula han mantenido reuniones para reforzar la comunicación con jóvenes legisladores de alto impacto digital e influenciadores que le hablen “cara a cara” al votante sobre las ventajas de votar al líder progresista y los peligros de elegir a su adversario.
Por ejemplo, la diputada Erika Hilton, con más de 5 millones de seguidores en Instagram y reelegida en las legislativas del domingo, y el diputado Pedro Rousseff, sobrino nieto de la expresidenta Dilma Rousseff, con más de un millón, han acompañado este cambio de formato.
“Lula va a perder las elecciones si no cambiamos estos cuatro puntos de su campaña”, advierte Rousseff, quien sitúa las redes sociales como el primer punto a corregir, incluso por delante de divulgar las propuestas sobre seguridad.
Uno de los objetivos principales del cambio de estrategia es mejorar el resultado del presidente en el estado de Minas Gerais, segundo mayor colegio electoral del país por detrás de São Paulo, donde Lula sumó un 43% de los votos frente al 48% de Bolsonaro. Entre los municipios con las mayores tasas de abstención, este estado brasileño concentra ocho de los diez primeros del país. En este arranque de la campaña para la segunda vuelta, Lula se ha enfocado precisamente en reducir la abstención, dentro de un contexto en el que varios de los candidatos de la llamada “tercera vía” y partidos políticos derrotados en la primera vuelta han decidido alinearse con el aspirante del Partido Liberal (PL).
Protesta
Miles de personas se sumaron el miércoles a una marcha estudiantil en Río de Janeiro para protestar contra el candidato Flávio Bolsonaro, favorito en las elecciones presidenciales e hijo del ex mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro. Bajo los lemas “Bolsonaro nunca más” y “No al padre, no al hijo”, jóvenes y mayores se unieron a la marcha estudiantil, después de que el senador conservador terminara primero en la primera vuelta electoral del domingo. Flávio Bolsonaro se medirá con el veterano presidente, Lula da Silva, en segunda vuelta el 25 de octubre. AFP
Flávio Bolsonaro propone reformar el Poder Judicial
El opositor Flávio Bolsonaro, candidato más votado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, afirmó este miércoles que si gana la jefatura del Estado propondrá una serie de enmiendas a la Constitución, entre ellas una para reformar el Poder Judicial.
Bolsonaro, que el pasado domingo obtuvo el 47% de los votos, defendió la reforma judicial argumentando que el Tribunal Supremo no se atiene al funcionamiento de “una democracia plena”.
El candidato del Partido Liberal (PL) también abogó por enmiendas constitucionales para prohibir la reelección de los jefes de Estado, para reducir la edad de imputabilidad penal y para una reforma tributaria.
AMENAZA. Afirmó que quien supone una “amenaza para la democracia” es el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, su rival en la segunda vuelta y quien obtuvo un 45% de los votos el pasado domingo.
Acusó a su rival de “amenazar” a los directores de medios de comunicación y de haberse asociado con un juez del Supremo (Alexandre de Moraes) para investigar las fuentes de un periodista.
El Supremo está inmerso en una grave crisis institucional porque varios de sus magistrados, principalmente De Moraes, se han visto vinculados a un escándalo de grandes proporciones en torno al Banco Master, institución liquidada el año pasado por orden del Banco Central por un fraude que supera los 10.000 millones de dólares (unos 8.900 millones de euros).