El ex presidente de la República, Fernando Lugo, líder del Frente Guasu y el único que logró la alternancia en favor de la oposición durante la era democrática, siguió los acontecimientos de la histórica jornada en que otro juicio político llegó y se aceptó en Cámara Baja, pero esta vez contra el colorado Santiago Peña.
Acompañado de los ex senadores Sixto Pereira, Jorge Querey, Hugo Richer y Fulgencio Kencho Rodríguez, el ex presidente electo por la Alianza Patriótica para el Cambio en 2008, se ubicó esta vez como espectador del movimiento en el Congreso, para terminar con el mandato de Peña, tras ser aprobado el libelo acusatorio en la Cámara baja.
Lugo fue removido de su cargo como presidente por una maniobra bipartidista del PLRA - entonces su aliado - y la ANR, que en junio de 2012 era el partido opositor. De esta manera se convirtió en el primero en ser destituido y ahora lo seguirá Santiago Peña.
Nota relacionada: Pese a su renuncia, por unanimidad Diputados aprueban juicio político a Santiago Peña
“Siguiendo los acontecimientos con el presidente Lugo y la solidaridad con miles de compatriotas estafados”, escribió Richer en redes sociales.
Cabe subrayar que en 2022 el ex presidente Lugo, en ejercicio de la senaduría, sufrió un ACV, momento a partir del cual dejó definitivamente la política.
La ANR tambalea
Fernando Lugo fue destituido el 22 de junio de 2012 por maniobras del incipiente cartismo. Los hechos objetivos fueron colocados por una ANR en la llanura. El PLRA, según los analistas, fue instrumento y dada la ambición de poder, habían roto con el ex obispo, con quien había llegado al gobierno.
Ambos partidos sumaron entonces 39 votos en el Senado que constituyó mayoría y se sentenció a Lugo con la destitución.
El hecho principal que llevó a la caída al ex mandatario fue la masacre de Curuguaty. Muchos vieron el hecho como un golpe parlamentario, pero las mayorías se escudaron en que el proceso estuvo enmarcado en la Constitución.
En esa ocasión quedó como presidente de la República el liberal Federico Franco, cuyo fugaz paso por la presidencia dejó más decepción que hechos concretos.
Ahora, en la actual coyuntura, la ANR se vio forzada, no a votar contra otro presidente opositor, sino al revés. La mayoría colorada en Diputados obedeció las órdenes que vino de la Junta de Gobierno, presidida por Horacio Cartes.
El líder colorado, si bien no con un papel directo, en 2012 ya era candidato a presidente por la ANR. Su arribo a la política y su peso entre líderes liberales como el entonces titular del PLRA y cuando eso senador Blas Llano, hacía que el ex presidente ya tenga entonces una influencia fáctica en el poder.
Esta vez, ante el escándalo del gobierno del mismo signo, los 48 diputados oficialistas acataron la orden para soltar la mano a Peña e instituir la herramienta del juicio político y pasar la responsabilidad al Senado.