Al presentar su tercer informe de gestión, el presidente Santiago Peña afirmó que “el Paraguay dejó de ser el corredor de la cocaína de la región”, sin embargo ese mismo día de la presentación de su informe, en Brasil se informaba sobre la detención de un helicóptero con 288 kilos de cocaína procedentes de nuestro país.
“Hay un logro que me enorgullece, especialmente, Paraguay dejó de ser el corredor de la cocaína de la región. Desde el inicio de mi Gobierno no se ha registrado una sola incautación de cocaína salida del país en los puertos europeos”, aseguraba el jefe de Estado ante el Congreso.
En la misma línea, el ministro de Senad, Jalil Rachid, destacó avances en la lucha contra narcotráfico y microtráfico y la prevención del consumo de drogas. Remarcó que los envíos de cocaína a Europa se frenaron y hoy hay prácticamente cero envíos.
Sin embargo, la abogada Zully Rolón, ex ministra de la Secretaria Nacional Antidrogas (Senad), refirió que nuestro país no tiene la tecnología suficiente para generar números estadísticos, como radares que permitan detectar ingresos de aviones con carga de cocaína, o trabajos de gestión de riesgos, inteligencia criminal, vigilancia de puertos y fronteras, cooperación internacional y controles efectivos que permitan afirmar con evidencias lo declarado por el mandatario.
“Desde un punto de vista técnico, sin criticar el trabajo de las instituciones pertinentes, sostengo que los propios funcionarios gubernamentales saben que en inteligencia criminal y análisis de riesgo, la ausencia de incautaciones en un punto determinado no equivale automáticamente a la ausencia de tráfico de y por nuestro país”, señaló Rolón.
La ex ministra antidrogas utiliza como parámetro el informe mundial de drogas publicado por la Oficina de las Naciones Unidas y denominado World Drug Report 2026, donde se hace referencia sobre el fenómeno del negocio del narcotráfico en la región y el mundo.
Con respecto a la caída de un helicóptero con kilos de cocaína el mismo día de la presentación del informe de gestión presidencial, indicó que esa modalidad de traslado de carga ilegal ya estaba siendo advertida por los antidrogas años atrás.
“Pero ya en el Gobierno anterior se advertía que las organizaciones criminales empezaban a utilizar helicópteros para eludir radares con que cuentan las fronteras de Brasil y cruzar la carga de manera clandestina”, dijo.
Ante consulta sobre que le falta al Gobierno para sacar definitivamente a Paraguay de la posición de corredor de cocaína, apuntó a que no depende de un solo indicador sino de un conjunto consistente de evidencias mantenidas en el tiempo.
“Para ser tomados como estadísticas reales no basta con que durante uno o dos años no se detecten cargamentos en puertos europeos, sería necesario que durante un período de entre 4 a 5 años en adelante por metodología, así también que disminuyan las incautaciones en Brasil, Argentina y Uruguay, vinculadas a cargas provenientes de Paraguay y también que disminuyan las investigaciones internacionales que identifiquen a Paraguay como país de tránsito, como el que realiza la medición del índice del crimen organizado, donde estamos en cuarta posición”, afirmó la abogada.
Control en Aeropuerto. Sobre los operativos de controles antidrogas, recientemente, la Senad informó, que desde el 15 de agosto de 2023 se fortaleció el sistema de control en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi y logró la incautación de 960 kilos de drogas entre marihuana, cocaína y éxtasis, además de desarticular organizaciones que operaban con la complicidad de funcionarios públicos. El informe lo brindó el propio ministro Jalil Rachid.
28 toneladas destruidas. La Policía Federal de Brasil ya incineró cerca de 28 toneladas de drogas en lo que va de 2026, como resultado de las incautaciones realizadas en la región de la Triple Frontera durante operativos contra el narcotráfico internacional.
Los cargamentos destruidos tenían como origen Paraguay, principal fuente de abastecimiento de marihuana para las organizaciones criminales que operan en la zona.
La más reciente incineración se llevó a cabo el 16 de junio, cuando agentes federales destruyeron 10,9 toneladas de estupefacientes.
Se trata de la tercera incineración realizada por la Policía Federal en 2026.
El volumen destruido incluye cocaína, marihuana, hachís, skunk (mofeta) y otras sustancias ilícitas, todas incautadas durante operaciones desarrolladas por organismos de seguridad municipales, estaduales y federales que actúan de manera conjunta en la región fronteriza.
La segunda destrucción de drogas se realizó el 30 de abril, oportunidad en la que fueron incineradas 5,9 toneladas de estupefacientes.
En aquella ocasión también fueron destruidos cargamentos de cocaína, marihuana y hachís. La primera operación de incineración tuvo lugar el 27 de febrero, cuando la Policía Federal eliminó 11.911 kilogramos de drogas. Las autoridades brasileñas destacaron que los resultados reflejan el trabajo coordinado entre las distintas fuerzas de seguridad que combaten el tráfico internacional de drogas en la Triple Frontera, uno de los principales corredores utilizados por organizaciones criminales para el traslado de estupefacientes desde Paraguay hacia el mercado brasileño y otros destinos internacionales.