Los hantavirus circulan en roedores y pueden ser mortales cuando se transmiten a las personas. Figuran entre los patógenos que pueden causar dificultades respiratorias y cardíacas, así como fiebres hemorrágicas. No existen vacunas ni medicamentos específicos para combatirlos, de modo que el tratamiento se limita a aliviar los síntomas.
EL VIRUS. Hay muchos tipos de hantavirus, los cuales varían según su distribución geográfica y sus patologías, según la Oficina Federal de la Salud Pública Suiza (OFSP). “La transmisión de persona a persona solo se ha observado con un único tipo de virus, algo extremadamente inusual”, precisa.
Hay hantavirus en todos los continentes. El virus lleva el nombre del río Hantan de Corea del Sur, donde más de 3.000 soldados enfermaron después de infectarse con él durante la Guerra de Corea de 1950-1953, explica la OFSP.
CONTAGIO. Los hantavirus se transmiten a los humanos a través de roedores salvajes infectados, como ratones o ratas, que secretan el virus por la saliva, orina y excrementos.
Una mordedura, el contacto con estos roedores o sus excrementos, o la inhalación de polvo contaminado pueden causar infección.
Según la Agencia Nacional de Salud Pública de Francia, las personas suelen infectarse mediante la inhalación de polvo y aerosoles contaminados por las excreciones de animales infectados. Suele ocurrir “durante actividades en bosques, o en edificios deshabitados cerca de bosques, así como durante actividades en áreas rurales donde los campos y las granjas ofrecen un entorno favorable para los roedores”, precisa.
DIAGNÓSTICO. Los casos sospechosos pueden confirmarse mediante pruebas de laboratorio como “la presencia de anticuerpos IgM específicos para hantavirus”, dice la OMS.
Las dos afecciones más comunes causadas por infección son la fiebre hemorrágica con síndrome renal, causada por hantavirus que se encuentran principalmente en Europa y Asia, y el síndrome pulmonar por hantavirus, causado por virus presentes en las Américas.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC), los síntomas suelen aparecer entre una y ocho semanas después del contacto, pero a veces surgen entre una y dos semanas después de la exposición.
Los primeros síntomas clínicos generalmente se presentan como la gripe: fiebre y dolor de cabeza y muscular.
También pueden aparecer tos y dificultad para respirar. Los tipos de hantavirus prevalentes en Europa y Asia pueden causar disfunción renal. AFP