Las delegaciones de Estados Unidos e Irán tienen previsto sentarse a la mesa este sábado en Islamabad para intentar consolidar una hoja de ruta que ponga fin a la guerra. Sin embargo, las negociaciones arrancan bajo una profunda incertidumbre, marcadas por discrepancias y exigencias cruzadas de última hora que amenazan con colapsar la mediación paquistaní. Estas son las cinco claves que bloquean el avance del diálogo:
TELÉFONO CORTADO. A la violencia militar y los ultimátums se suma una grave fractura diplomática: las partes defienden interpretaciones completamente opuestas sobre el documento base del acuerdo, incluso sobre si el documento es el de 10 puntos entregado por Irán y anunciado por Pakistán como el de inicio de las negociaciones o el de 15 puntos que Trump hizo llegar a Teherán hace días y que Irán rechazó públicamente.
Según las exigencias que plantea cada delegación, Teherán sostiene que el texto ampara al Líbano en la tregua e incluye el reconocimiento de su derecho al enriquecimiento de uranio, dos cláusulas que EEUU niega tajantemente haber concedido.
Sentarse a negociar con esta diferencia sobre los términos fundamentales supone un riesgo de ruptura en la primera sesión de trabajo.
LÍBANO, AFUERA. Es el principal punto de fricción sobre el terreno. Mientras Islamabad y Teherán aseguran que el alto el fuego de 14 días ampara al Líbano, Israel mantiene su ofensiva contra Hezbolá con cientos de muertos, incluso después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pidiera al primer ministro Benjamín Netanyahu reducir las operaciones.
ACTIVOS IRANÍES. Teherán introdujo la exigencia de la liberación de los fondos iraníes bloqueados por EEUU como la segunda condición previa aceptada para dar inicio a las negociaciones. El incumplimiento de este desembolso supone un problema antes siquiera de poder debatir el levantamiento general de sanciones incluido en la hoja de ruta de Teherán.
factor ORMUZ. Pese a la tregua temporal acordada el miércoles último, uno de los nudos del conflicto permanece intacto, porque el Estrecho de Ormuz no se ha reabierto al libre tránsito comercial como recogía la propuesta de diez puntos anunciada por Pakistán. Irán dice que sólo lo abrirá esta vía cuando cesen los bombardeos sobre el Líbano.
ESTADOUNIDENSES PRESOS. La delegación de EEUU, liderada por el vicepresidente JD Vance, sumó su propia exigencia de última hora a la agenda. Según informó el diario The Washington Post, EEUU pedirá la liberación de al menos seis ciudadanos estadounidenses bajo custodia iraní. Vance advirtió antes de viajar que usarán el encuentro para probar si Teherán está dispuesto a negociar “de buena fe” o si intenta “engañar” al equipo estadounidense. EFE