El embajador paraguayo ante Estados Unidos, Gustavo Leite, publicó en sus redes sociales que el 23 de marzo, antes de Semana Santa, comunicó al presidente de la República, Santiago Peña, la decisión de volver al país y ocupar su banca en el Senado.
En abril, Leite había hablado de un olor a coima en el Gobierno actual de Santiago Peña, lo que derivó en un llamado de atención de Cancillería y nuevas grietas dentro del cartismo. No lo dijo expresamente, sino que sostuvo que en el gobierno de Cartes no había ni olor a coima.
“Mis deseos de hacer una política constructiva y diferenciada desde la banca, donde fui puesto por los votos de la gente, es lo que prima. Acordamos con el presidente Peña mi vuelta para los primeros días de julio”, anunció el también ex ministro de Industria y Comercio en sus redes sociales.
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Asimismo, dijo que la prioridad es dejar encaminada toda la agenda bilateral que está a su cargo y responsablemente dedicarse a la coordinación de la asistencia de los compatriotas al Mundial de fútbol.
“Así como las reuniones pendientes con potenciales inversores y actores políticos estadounidenses, visita histórica de legisladores norteamericanos a Paraguay en mayo y encuentros empresariales en junio en EEUU”, indicó.
Entretanto, aseguró que a su regreso estará libre de conversar de política y también de propuestas, proyectos e ideas para que la gente sienta el trabajo del Estado en su día a día. “Gracias a los muchos que me apoyan, espero ir mejorando en algunas cosas para los que me señalan”, expresó.
Su regreso al Senado fue anunciado por el líder de bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase. Indicó que el reemplazo del senador Hernán Rivas sería temporal, ya que la vuelta de Leite obligaría a que el suplente deje nuevamente el escaño una vez que se concrete su retorno a la actividad parlamentaria.