28 oct 2026

Llevan cerca de un año sin cobrar en Comuna de Casado

30006014

Junta. Los obreros (d) fueron a buscar apoyo de los ediles.

gentileza

Dos trabajadores de la Municipalidad de Puerto Casado iniciaron ayer una medida de fuerza en reclamo del pago de sus honorarios que hace diez meses no perciben. Ellos se suman a otros funcionarios permanentes que hasta ahora tampoco cobran sus salarios desde hace seis meses. Los trabajadores se presentaron ante la Junta Municipal, ya que el Ejecutivo Comunal se encuentra acéfalo con el intendente, Hilario Adorno, separado del cargo y con un proceso judicial –por lesión de confianza– a cuesta.

Crispín Paredes y Simón Castillos, los dos trabajadores en cuestión contratados por la Comuna casadeña, notificaron a la Comisaría local sobre una medida de fuerza que activaron en la víspera. Ambos realizaban tareas de sereno –guardia nocturna– en la zona de la ciclovía y el monumento a los Defensores del Chaco.

Paredes se quejó que el tiempo que llevan sin cobrar ya es suficiente, por lo que decidieron hacer brazos caídos. “A partir de ahora ya no vamos a cubrir nuestro lugar de trabajo y vamos a presentarnos en la sede municipal para cumplir con nuestro horario”, avisó.

Contó que incluso en el almacén del barrio le quieren abrir cuentas por todo lo que ya debe durante el año. “Después de salir de mi trabajo, tengo que ir a vender carbón para comer”, dijo.

Aseguró que siempre fueron muy puntuales y cumplidores en sus lugares de trabajo y no ser tenidos en cuenta para cobrar sus salarios es, cuanto menos, angustiante. “Hay otros colegas que también pasan la misma situación, pero no se animan a protestar por temor. Además, hay semanaleros, a quienes el intendente les paga y a nosotros, que estamos haciendo a cabalidad nuestra tarea, no nos dan nuestro sueldo”, recalcó. AR

Más contenido de esta sección
Visita. Frente a la primera dama, que visitó la zona, exigieron la construcción de un muro de contención.
Impacto. En el sur de Misiones hay más de 3.200 personas que debieron ser evacuadas por la crecida.
Inmundicia. La inundación arrastró todo tipo de desperdicios y se amontonaron entre las viviendas.
Vuelta. El retiro de los desechos es el primer paso para que vuelvan a casa 380 familias damnificadas.
Alerta sanitaria. Uno de los problemas que preocupa es la aparición de afecciones cutáneas relacionadas con las condiciones ambientales.
Ajuste. La Itaipú Binacional informó que ajustó la operación de la hidroeléctrica con el objetivo de reducir el impacto de una nueva crecida.
Histórico. La incertidumbre de los damnificados sigue. El río Paraná alcanzó el jueves 15 de octubre 32,96 metros en la estación hidrométrica del Puente de la Amistad.
Lo hizo de nuevo. La Fundación Santa Librada propició la primera boda comunitaria en Mariscal Estigarribia.
Adversidades. La distancia y el clima no fueron impedimentos para que 74 personas se juren amor eterno.