“Vamos a parar los trabajos por un tiempo prudencial, hasta que se tranquilice todo porque es un momento muy difícil”, manifestó el ganadero Aníbal Lindstron a ÚLTIMAHORA.COM.
Aseguró que muchos trabajadores sienten miedo a la hora de ir a sus lugares de trabajo, por la inseguridad reinante en la zona después de los últimos ataques del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Precisó que prefiere alejarse y resguardar la seguridad de su familia y de sus empleados, para que efectivos policiales y militares puedan “trabajar tranquilos”.
Las hijas del fallecido ganadero, Luis Lindstron, hermano de Aníbal, decidieron quedarse en Tacuatí, departamento de San Pedro, solo hasta este viernes. El motivo sería una nueva amenaza a la hija mayor, Silvia, quien administra la estancia, según dijo el ganadero.
A cargo de la joven están el aserradero, la carbonería y el ganado, que daban trabajo a 150 personas y a sus familias.
Lindstron indicó que cuando decidan regresar volverán a llamar a las mismas personas con las que trabajaban para que se reincorporen inmediatamente. Garantizó que sus puestos de trabajo permanecerán.
Así también, señaló que la paralización de los trabajos afectará a la economía tanto de la familia Lindstron como de las familias de los peones y campesinos que prestaban servicio allí, “pero qué vamos a hacer, por la seguridad nuestra también”, aseveró.
Luis Lindstron fue acribillado por el EPP el 31 de mayo de este año a metros de su estancia. El mismo también había sido secuestrado y posteriormente liberado por la banda criminal en el 2008.
En entrevista exclusiva con la 780 am, la hija del ganadero fallecido Luis Lindstron salió al paso de publicaciones sobre un cese definitivo de las actividades laborales de la familia, por la inseguridad reinante en Tacuatí.
Silvia desmiente que abandonarán la zona
Por su parte la mayor de las hijas del Lindstron, quien está a cargo de los negocios de la familia, desmintió que se vayan definitivamente ni por un tiempo de Tacuatí.
“Uno puede salir por motivos personales, los trabajos solo se reducen y se disminuyen los horarios pero desmentimos abandono de la zona” , aseguró a la 780 AM.
Dijo que actualmente 26 personas (de las 150 que eran) están trabajando en el aserradero.
No obstante, asumió que se tuvo que frenar la implementación de varios proyectos pero que serán retomados “cuando haya una mayor calma y se organicen algunas cuestiones familiares”.
La mujer aclaró que su familia no tiene portavoz, y tanto ella como sus hermanas Amalia y Luisa Lindstron no se hacen responsables por declaraciones de los demás miembros de la familia.