Agradeció a los diputados por haberles abierto los ojos. Refirió que la UE tiene un plan de género para el Paraguay y utiliza a las oenegés para que hagan el trabajo.
Defendió que en el Convenio, cualquier cambio tiene que ser aprobado por la Comisión Europea y luego pasar por un proceso parlamentario, lo que no ocurrió. Sostuvo que el intercambio de notas efectuado por Cancillería con la Unión Europea no tiene validez. Insistió que la UE hizo el referido convenio para insertar la ideología de género en el Paraguay y lo está haciendo a través de las oenegés. “La UE no puede forzarnos a asumir su definición de género”, expresó.
“¿No se preguntaron por qué de los 38 millones de la donación, 17 millones maneja la UE a su gusto y paladar, sin control?”, planteó. Señaló que la inmensa mayoría quiere una educación de calidad “sin influencia foránea” y habló de un proceso inmoral, “una agresión a nuestra independencia”.