“Las parteras salvan vidas en las comunidades y, sobre todo, en los lugares más alejados donde los servicios públicos son de difícil acceso”, afirmó Tina Alvarenga, miembro del equipo de investigadoras de Gestión de Desarrollo Social (Gedes).
La apertura incluyó el encuentro “Diálogo de saberes. Jornada con parteras indígenas”, donde representantes de distintos pueblos compartieron experiencias sobre el embarazo, el parto y la atención comunitaria.
Las participantes también expusieron las dificultades que enfrentan las mujeres indígenas al recurrir al sistema sanitario.
“Cuando somos indígenas no nos hacen mucho caso en los hospitales y además que hay que pagar todo”, señaló Celina Arce, de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI).
Fátima Escobar, partera de la comunidad Tarumandymi de Luque, explicó que las diferencias culturales también influyen en la decisión de acudir a un hospital.
“Las mujeres indígenas no quieren ir a los hospitales porque nuestros manejos culturales son diferentes y la mujer tiene que estar tranquila”, sostuvo.
Según relató, las parteras utilizan masajes tradicionales, conocidos como jepichy, como parte del acompañamiento al parto.
Durante la jornada, las parteras no solo compartieron sus conocimientos, sino que también recibieron capacitación de las profesionales de salud Gloria Orrego y Alicia Mazacotte, con un enfoque multicultural y de derechos.
También aprendieron a reconocer signos de peligro durante el embarazo y practicaron entre ellas el uso de aparatos para medir la presión arterial.
La experiencia de Petrona Pereira, del pueblo Mbya, refleja la dimensión de esta tarea.
“En toda mi vida, han nacido conmigo 2.701 bebés. Y es grande la responsabilidad porque tenemos que salvar la vida de la mujer y la vida del bebé”, relató.
La partera llegó desde Yhú, Caaguazú, y destacó que, pese al esfuerzo y las dificultades, encuentra satisfacción en acompañar los nacimientos.
El encuentro también permitió visibilizar prácticas propias de cada pueblo. “Tengo experiencia de acompañar en el nacimiento de niños en el monte. Y para nosotros es importante el canto, que es nuestro rezo”, expresó Chise Etacore, partera ayoreo de la comunidad Jobasui, en Boquerón.
Marta Portillo, del pueblo Ava Guarani, explicó además que “si es un nacimiento primerizo, las parteras se convierten en la madrina del niño o niña que nace”.
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La Semana de las Mujeres Indígenas continuará este miércoles en el Centro Cultural de España con un fotoguiado y un conversatorio sobre políticas públicas, salud intercultural y derechos; el jueves habrá un diálogo sobre investigaciones académicas en la FACSO-UNA, y el sábado se realizará el acto por el Día de la Mujer Indígena en la Plaza Italia.
Las actividades son organizadas por la Articulación de Mujeres Indígenas del Paraguay (MIPY), Conamuri Kuñanguera y FAPI, con apoyo de la AECID, en el marco del programa “Mujeres Indígenas del Paraguay en Acción”.