10 feb. 2026

Las manifestaciones artísticas inspiradas en la fe y en la religión

El arte sacro cuenta con un inmerso acervo de manifestaciones artísticas en sus más variadas expresiones. Algunas obras se volvieron emblemáticas por razones que van desde la fidelidad de lo que representan con relación a la inspiración, por la destreza del artista en lograr algo único y por ser un intermedio para transmitir y provocar una experiencia trascendental.

Al aludir a la pintura, una de las obras más conocidas es la representación de La Última Cena, hecha por Leonardo Da Vinci. El evento que es recordado en esta Semana Santa se trata del último encuentro de Jesús con sus discípulos, ocasión en la que reparte el pan y alude a lo que vendría a enfrentar en los próximos días, como la traición que recibiría por parte de uno de ellos.

La obra fue elaborada entre 1494 y 1498, cuenta con una altura de 4,6 metros y una extensión de 8,80 mts. Se encuentra en una de las paredes del refectorio del Convento de Santa Maria delle Grazie, en Milán, Italia. La técnica empleada por el artista logró imprimir en la obra una mayor expresión al contrario de la conservación, ya que la pieza se fue deteriorando con el paso del tiempo y por eso sufrió frecuentes restauraciones.

Escultura. La escultura es otra de las manifestaciones artísticas que cuenta con un acervo de obras inspiradas en la religión, comúnmente para reproducir a sus personajes más representativos.

Entre estas se destaca la pieza La Piedad, hecha por Miguel Ángel, en la que se retrata a María, sentada, con el cuerpo de Jesús sobre sus piernas y sostenido por una de sus manos. Alude al momento en el que ella recibe el cadáver de su hijo luego de que este muera en la cruz.

La obra fue hecha en 1499, en una pieza monolítica de mármol blanco, con una altura de 1,74 metros y una extensión de 1,95 mts, dimensiones en tamaño natural, que potencian la ilusión de realismo, y se encuentra ubicada en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. El autor tenía tan solo 24 años cuando creó la pieza y es la única obra firmada por él, cuya signatura se puede ver en el cinto frente al torso de la Virgen.

Vitral. El arte sacro también se manifiesta a través de los vitrales. Las piezas hechas de vidrio hacen uso de la iluminación para destacar las figuras pictóricas.

Entre estas, se destaca el Espíritu Santo, hecha por Gian Lorenzo Bernini en 1666. La obra, hecha en tonos cálidos, con colores dorados, naranjas y blancos, está ubicada en la cima de la Cátedra de San Pedro, en el Vaticano, y representa a una paloma con las alas abiertas, con una extensión de 1,62 metros. Dada su ubicación, la obra ilumina cálidamente la Basílica de San Pedro a través de la luz que atraviesa por ella.

Además, la obra está rodeada de una ornamentación compuesta por elementos como ángeles, nubes, como si fuera el centro de un sol.


Desde pinturas hasta vitrales, emblemáticas obras de arte tomaron como inspiración pasajes bíblicos y elementos alusivos para transmitir valores y provocar una experiencia extraordinaria de devoción espiritual.

A saber
Obra:
La última cena.
Autor:
Leonardo Da Vinci.
Ubicación:
Convento de Sta. Maria delle Grazie, Milán, Italia.

Obra:
La piedad.
Autor:
Miguel Ángel.
Ubicación:
Basílica de San Pedro, Vaticano.

Obra:
Espíritu Santo.
Autor:
Gian Lorenzo Bernini.
Ubicación:
Basílica de San Pedro, Vaticano.