Por Susana Oviedo
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"¿Qué arma me recomienda?”, es la consulta acostumbrada que aguardan los empleados de Camping 44 SA, luego de escuchar el relato del potencial cliente sobre el asalto que sufrió en la calle o la desagradable experiencia de que le robaron el coche o que ladrones ingresaron a su casa.
“Normalmente, el proceso comienza así: primero te cuentan toda la historia, por lo que antes debés darles como un soporte emocional”, dice Manuel Brítez, instructor de tiros de la firma que comercializa armas y artículos de caza y pesca. Después piden asesoramiento sobre qué tipo de arma podría convenirle para su defensa personal.
Esta conducta ya es común en la actualidad y tienen por protagonistas ya no solo a hombres, sino a las mujeres.
Aunque no se está ante un pico de ventas, este año existe un aumento de entre 15 a 20% en la demanda de armas, según datos que manejan las empresas importadoras y distribuidoras del ramo, asegura Brítez.
Sin embargo, debido a que paralelamente opera un “mercado negro” o ilegal, resulta difícil precisar el verdadero volumen de comercialización de armas en el país. Brítez habla de que más del 70% de la población adulta estaría armada, incluyendo los registros y subregistros de armas. Sin embargo, el teniente coronel Óscar Gómez, director del Registro Nacional de Armas, dependiente de la Direccional Nacional del Material Bélico (Dimabel), ese porcentaje es demasiado elevado. A criterio suyo, y solo como presunción, entre 40 y 50% de los habitantes adultos posee un arma en Paraguay. “En el campo es común tener un rifle o una escopeta y, en general, el arma de uso civil más común es el revolver calibre 38", aclara.
LO OFICIAL PERO LA DIMABEL SOLO TIENE REGISTRADAS 327.121 armas, incluyendo las 9.000 nuevas de este año. “Hay un ligero aumento”, dice Gómez. La Policía Nacional expidió hasta ahora -desde el 2003 en que entró a regir la ley de armas- apenas 415 permisos de portación. En promedio, cuenta el comisario principal Carlos Vicente Báez, jefe del Departamento de Armas y Municiones, en lo que va del año recibieron aproximadamente 900 solicitudes de personas físicas y jurídicas (empresas). El número supera levemente al promedio de años anteriores. Sobre esa cantidad, la institución lleva expedidos alrededor de 100 permisos de portación hasta ahora.
“La mayoría de los hechos punibles o accidentes con arma de fuego suceden con aquellas no registradas”, destaca por su parte Gómez. Según la Organización Panamericana de la Salud, en Paraguay se registran 18 homicidios por cada 100 mil habitantes. La tasa denota una situación de epidemia.
A los homicidios, se suman los accidentes con armas de fuego, en los que generalmente resultan víctimas los niños. En Ciudad del Este hubo dos casos recientemente.
LO NUEVO. “Lo que de un año a esta parte se nota es que los estancieros e industriales, que tienen poder adquisitivo suficiente, forman sus propios grupos de protección. Las empresas de seguridad ya no dan abasto, y muchos propietarios de establecimientos rurales pagan a una persona de confianza para entrenar a sus custodios”, dice Brítez.
Además, es normal que hoy haya empresarios e industriales tomando clases en el polígono de tiro que ofrece la empresa.
Actualmente, los niveles máximos de importación de armas, según la Dimabel, están entre 7 a 8.000 por año. Escopetas y revólveres para empresas de seguridad y establecimientos rurales son las de mayor demanda, confirma el teniente coronel Óscar Gómez.
El arma es la última línea de defensa, recuerda el instructor de tiros Brítez. “Se recurre a ella cuando fallaron la alarma, el perro bravo o los sistemas de seguridad personal. Cuando encerrado en tu casa, están por echarte la puerta, y ya llamaste al 911 o están amenazando con matarte o con violar a tu hija. Es cuando estás dispuesto a tomar el arma y matar”, advierte.
Agresiones con arma de fuego
250
agresiones con arma de fuego fueron atendidas en el Centro de Emergencias Médicas en el primer semestre del 2009
514
homicidios con arma de fuego se registraron en el 2008, de un total de 833 casos. 265 más que los provocados con arma blanca
367
homicidios con arma de fuego se registraron hasta octubre del 2009, de un total de 662; 133 más que los ocasionados con arma blanca
93%
de las víctimas en el 2008 eran de sexo masculino
92%
de las víctimas hasta octubre del 2009 pertenecen al sexo masculino