Los embajadores de los veintiocho aliados, reunidos de urgencia en Bruselas para analizar la situación, aseguraron que las acciones sirias suponen un “peligro claro y presente a la seguridad” de un Estado miembro como Turquía.
“En el espíritu de indivisibilidad de la seguridad y solidaridad que se deriva del Tratado de Washington, la Alianza continúa apoyando a Turquía y demanda el cese inmediato de estos actos agresivos contra un aliado”, señaló la OTAN mediante un comunicado.