Economía

"La navegabilidad del río Paraguay es un proyecto que nos encantaría hacer"

La necesidad de afrontar proyectos emblemáticos para el desarrollo del país, pero con un alto  índice de deuda pública, da espacio al sector privado de aportar mediante  la coparticipación de bancos multilaterales.

Lida Duarte Por Lida Duarte

Durante su visita a Paraguay, Gema Sacristán, directora de Negocio de BID Invest, banco del sector privado del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), habló sobre el interés del órgano multilateral de participar de proyectos sostenibles emblemáticos de Paraguay y de los exigentes requisitos que deben cumplir las empresas y entes financieros. Los créditos que otorgó ascienden a más de USD 1.000 millones, mientras que varias iniciativas están cerca de ejecutarse.

–¿Qué ofrece BID Invest a diferencia de otros bancos?

–Somos BID Invest, que es banco del sector privado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ambos compartimos la misma misión y visión que es contribuir al desarrollo sostenible de los países. A pesar de que trabajamos con el sector privado, nuestro máximo objetivo no es maximizar rentabilidad financiera como lo busca un banco comercial, nuestro mayor objetivo es ser financieramente sostenible, pero es maximizar esa rentabilidad social y medioambiental que nosotros llamamos impacto.

–¿Qué operaciones ya ejecutó en Paraguay?

–Desde el 2016 hemos apoyado 14 proyectos a mediano y largo plazo por un monto de USD 476 millones, luego tenemos un negocio a corto plazo que favorece el comercio exterior y las cadenas de valor y ahí el monto asciende a USD 572 millones, con lo cual podríamos decir que básicamente son más de USD 1.000 millones. Algunos de los proyectos que podemos considerar emblemáticos en el país han sido las rutas PY02 y PY07, que fue la primera alianza público privada de Paraguay, la financiamos nosotros en dos tramos, pero básicamente el total fue de más de USD 200 millones y además hicimos una estructura financiera bastante innovadora porque fue la primera vez que estructuramos y compramos un bono emitido en Estados Unidos. Luego está todo el apoyo que le damos al sector financiero, nosotros trabajamos mucho con ese sector porque le vemos como socio estratégico para canalizar recursos a sectores específicos a los cuales nosotros no llegamos por el tipo de banco que somos, sobre todo lo que tiene que ver con las Mipymes y la inclusión financiera. En toda la parte de comercio exterior apoyamos a 11 bancos como Atlas, Amambay (actual Basa), Familiar, Bancoop, Regional, Río, BBVA Argentina, que ahora se está fusionando, Interbanco y Visión. Luego otro proyecto importante en el sector agrícola, apoyamos Agrofértil, líder en la distribución de insumos agrícolas, allí le ayudamos tanto en la parte financiera como en asesoría técnica para que desarrollaran una estrategia de sostenibilidad. Esto es muy importante porque nuestra propuesta de valor viene por una mezcla de un producto financiero, asesoría técnica en muchos temas y luego nuestra capacidad de traer recursos, en apoyar a que los inversionistas que cofinancien con nosotros.

–Banco Basa, que figura en la lista que mencionó, está vinculado a Tabesa, una empresa cuya cuenta en el Banco Nacional de Fomento fue cerrada. ¿Cómo actúa BID Invest en estos casos?

–El Programa de Facilitación al Comercio Exterior comenzó a funcionar en 2005 con el propósito de apoyar el comercio exterior (importación y exportación) de la región a través de la banca. Desde que se inició hemos trabajado con 11 bancos en Paraguay… Banco Amambay ha dejado de pertenecer al programa en el año 2011.

–¿Cuáles son los requisitos que deben cumplir las empresas o bancos para calificar a créditos de BID Invest?

–Nosotros para que un cliente trabaje con nosotros básicamente tiene que cumplir con los siguientes requisitos: Por un lado los socios tendrán que cumplir con los requisitos de integridad, transparencia, no corrupción, etcétera; por otro lado, la operación en sí tiene que tener un sistema de gestión de riesgos social y medioambiental, luego el proyecto debe generar rentabilidad social o medioambiental, que se traduce en acceso a financiamiento para pymes, aumentar los temas de género, diversidad e inclusión, entre otros. Nosotros tenemos nuestro propio grupo de investigación, tenemos un equipo de integridad grande en Washington, que a veces se apoyan con consultores.

–Mencionó la experiencia con la primera alianza público privada en el país. ¿Se están analizando otros proyectos bajo esta modalidad?

–Aquí se están mirando algunas opciones, estamos trabajando con la posible navegabilidad de un río con una APP, además creemos que hay oportunidades en todo lo que tiene que ver con agua y saneamiento. Hay ciertos sectores o servicios que no son viables para el sector privado y que tiene que estar en cierta forma subsidiada, con lo cual se está mirando en toda la región miles de oportunidades de alianzas. En este momento estamos viendo la APP del dragado de la vía navegable del río Paraguay, de una inversión total de USD 110 millones, que tiene como promotor a la empresa Jan De Nul. BID Invest, como regla general, financia hasta el 40% del valor total de los proyectos y busca otros inversionistas para unir esfuerzos y llegar al 100% del valor del proyecto. Nosotros estamos allí bastante bien posicionados, todavía no está mandatada la operación, pero es un proyecto que nos encantaría hacer porque tiene muchas implicaciones también con sequías y cambio climático. Para mí hay proyectos país donde el BID debe estar como en el banco más grande de la región. Por ejemplo, la primera APP de Paraguay, no cualquiera toma ese riesgo o lo entiende y ahora la navegabilidad del río es algo novedoso, es lógico que estemos.

–¿En qué etapa está la operación para financiar el dragado de la Hidrovía?

–El proyecto está siendo evaluado por el Gobierno y estimamos que podría haber definiciones en los próximos meses. Mientras tanto seguiremos con atención las definiciones que se vayan dando acerca de los términos del proceso licitatorio y cómo poder apoyar financieramente la concreción del proyecto.

–Teniendo en cuenta la experiencia con el sector privado en Paraguay. ¿Cómo ve la madurez de las empresas para acceder a financiamientos con el nivel de exigencias que tienen los entes multilaterales?

–El mundo está en transformación, todos los temas digitales y de sostenibilidad, pero obviamente hay distintas etapas; por un lado tienes empresas que están muy avanzadas, especialmente las extranjeras con filial en América Latina, que tienen buenas prácticas que le vienen de las matrices, lo otro son las empresas locales potentes haciendo cosas y tienes algunas que no están haciendo tanto, pero que quieren hacerlo y muy poquitas a las que no les interesa. Hemos mejorado porque antes había que evangelizar, ahora al menos están interesados, antes se confundía lo que era la responsabilidad social empresarial con los temas de sostenibilidad y ahora las empresas tienen más interés en entender y aprender, con lo cual creemos que ha habido un avance. Los retos vemos en formación, luego hay un tema de incentivos y un gran dilema que hay en el mercado sobre qué tipo de incentivos y si el Gobierno debe dar incentivos fiscales a las empresas sostenibles. Aquí está la Ley 60/90 de incentivos a la inversión, pero falta ver si esos incentivos se pueden dar a ciertas agendas sostenibles. Los países se han comprometido a ciertas cosas como la agenda de desarrollo sostenible 2030 y la descarbonización para el 2050 y no lo van a poder hacer solos, dar incentivos a las empresas para que ayuden a lograr los objetivos es una corriente.

–¿Cómo puede apoyar BID Invest a la recuperación posCovid en Paraguay, donde la deuda pública ya alcanzó casi el 40% del producto interno bruto?

–Nosotros tenemos una estrategia institucional 2020-2025 y que básicamente está enfocada en cómo ayudamos a los países desde el lado público y privado en una recuperación que sea mucho más sostenible e inclusiva, creemos que tenemos una oportunidad después de todo lo que hemos sufrido y vivido, porque hay empresas que se han adaptado rápidamente y que han encontrado nuevos modelos de negocios. Nosotros nos enfocamos en cinco áreas que son importantes para esa recuperación sostenible e inclusiva; la primera es la digitalización, depende de qué fuente mires, pero se cree que la digitalización se ha impulsado entre 5 y 10 años en América Latina con el Covid-19, el segundo tema es apoyar a los más vulnerables y ahí las Mipymes juegan un papel importante porque representa el 90% del tejido empresarial de la región y porque son generadores de empleo, entonces la recuperación va a tener que venir mucho de generación de empleo. El tercer tema es género, diversidad e inclusión, no solamente porque las mujeres han sido las más afectadas por la crisis, sino porque se ha puesto de manifiesto algunas debilidades de la región que tiene que ver con esas sociedades más inclusivas. El cuarto tema tiene que ver con la oportunidad que trae la relocalización de las cadenas de valor y el quinto es cambio climático, mitigación o adaptación dependiendo de los países. Aquí tienen un reto de adaptación al cambio climático, este es un país que si bien emite muy poco de gas de efecto invernadero, pero es un país que está muy perjudicado con el cambio climático, especialmente con lo que tiene que ver con los cambios de temperatura, sequía, etcétera.

  • Estamos trabajando con la posible navegabilidad de un río con una APP, además creemos que hay oportunidades en todo lo que tiene que ver con agua y saneamiento.
  • Las mipymes juegan un papel importante porque son generadores de empleo; la recuperación pos-Covid va a tener que venir mucho de generación de empleo.
  • En Paraguay está vigente la Ley 60/90 de incentivos a la inversión de capital, pero falta ver si esos incentivos se pueden dar a ciertas agendas sostenibles.

Perfil

Gema Sacristán es la directora general de Negocio y miembro del Comité de Dirección de BID Invest. Es responsable de la estrategia comercial y de inversión, de brindar soluciones a clientes en el sector financiero, corporativo y de infraestructura y energía. Con un equipo de 200 personas en 24 países, invierte cada año, con capital propio y de terceros, USD 9.000 millones.

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