06 jun. 2026

La microgravedad modifica el volumen del cerebro de los astronautas

Que las estancias largas en el espacio afectan la visión de los astronautas era algo sabido pero, ahora, un estudio sugiere que el impacto de los viajes espaciales en el organismo es mucho mayor y que la microgravedad causa alteraciones en el volumen del cerebro y la glándula pituitaria.

astronauta.jpg

Desde 1960 la NASA ha seleccionado a 350 personas para entrenarlas como candidatos a astronautas, una cifra que ha ido en aumento debido “al desafío que supone la exploración espacial”.

Foto: metro.pr.

El estudio, publicado este martes en la revista Radiology, recuerda que tras una estancia larga más de la mitad de los miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional (ISS) registraron cambios en la visión provocados por la hinchazón del nervio óptico, hemorragias en la retina y variaciones estructurales oculares.

Los científicos creen que estos cambios pueden estar originados por la elevada presión intracraneal a la que los astronautas están sometidos en el espacio, algo que no ocurre en la Tierra, donde el campo gravitatorio crea un gradiente hidrostático, es decir, un equilibrio de fuerzas que reparte la presión de los fluidos por el cuerpo, de la cabeza a los pies.

Leé más: Los astronautas sometidos a radiación espacial pueden sufrir daños cerebrales

“Cuando se está en microgravedad, el fluido, como la sangre, ya no se acumula en las extremidades inferiores sino que se redistribuye hacia la cabeza”, explica Larry A. Kramer, investigador del la Universidad de Texas, Houston, y autor principal del estudio.

Para Kramer, ese trasvase del fluido a la cabeza podría ser la causa de los cambios de la vista y del compartimento intracraneal.

Para averiguarlo, él y su equipo realizaron una resonancia magnética cerebral a once astronautas -diez hombres y una mujer- en tres ocasiones: antes de viajar a la ISS, un día después de regresar, y al año siguiente.

Nota relacionada: La NASA recibe 12.000 solicitudes para la nueva generación de astronautas

Las imágenes mostraron que la exposición a la microgravedad durante periodos largos de tiempo había expandido el volumen del cerebro y del líquido cefalorraquídeo (el que fluye por y alrededor de los espacios del cerebro y la médula espinal ) de los astronautas y que esos cambios permanecían un año después de la misión espacial, lo que sugiere una alteración permanente, según el estudio.

La resonancia magnética también mostró alteraciones en la glándula pituitaria, una estructura del tamaño de un guisante en la base del cráneo a menudo llamada “glándula maestra” porque gobierna la función de muchas otras glándulas del cuerpo.

Las imágenes mostraban una deformación de la glándula acorde con la elevada presión intracraneal que sufren los astronautas en los vuelos espaciales.

Te puede interesar: NASA cultiva en el espacio lechugas sin microbios y seguras para consumo

También observaron que, tras el vuelo, los ventrículos laterales de los astronautas -los espacios del cerebro que contienen el líquido cefalorraquídeo- habían aumentado de manera similar a la de las personas que pasan largos periodos de descanso en cama con la cabeza ligeramente inclinada.

Asimismo, hubo un aumento de la velocidad del flujo del líquido cefalorraquídeo en el acueducto cerebral (un canal estrecho que conecta los ventrículos del cerebro), similar al de las personas con los ventrículos del cerebro normalmente agrandados y que tienen dificultades para caminar y problemas de control de la vejiga y demencia, entre otros síntomas. No obstante, al día de hoy, ningún astronauta ha padecido estos síntomas.

Los científicos están buscando métodos para contrarrestar los efectos de la microgravedad, unas investigaciones que podrían beneficiar no solo a los astronautas sino a todos aquellos con patologías que causan agrandamiento de los ventrículos del cerebro u otras dolencias relacionadas.

Más contenido de esta sección
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este viernes de que sus fuerzas derribaron cuatro drones iraníes lanzados hacia el estrecho de Ormuz, al considerar que representaban una amenaza inmediata para la navegación comercial en la zona.
María Claudia Tarazona, viuda del senador colombiano Miguel Uribe Turbay, quien murió en agosto del año pasado tras ser herido en un atentado en Bogotá dos meses antes, aseguró este viernes que la Fiscalía investiga si el asesinato de su esposo fue un crimen de Estado.
El Escudo de las Américas, una alianza creada por Estados Unidos junto a gobiernos conservadores de Latinoamérica para combatir el narcotráfico, denunció este viernes “los continuos intentos de derrocar” al Gobierno del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en alusión a las protestas de la oposición. Paraguay forma parte de la alianza con EEUU.
El presidente ruso, Vladímir Putin, agradeció este viernes a su homólogo estadounidense, Donald Trump, por “educar” al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, por sus modales y vestirse como Rambo.
León XIV viaja mañana a España donde recorrerá hasta el día 12 unos 2.500 kilómetros entre Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife y pronunciará 12 discursos, cinco homilías y otros tantos saludos para impulsar valores fundamentales de la Iglesia católica como la dignidad humana, la caridad, la acogida a los más vulnerables como los migrantes, y la búsqueda de la paz.
Cuando el alto el fuego en Gaza entró en vigor el 11 de octubre de 2025, el acuerdo dejaba un 53 % de la Franja bajo control militar de Israel, que se reduciría progresivamente conforme la tregua avanzara y las tropas se retiraran. Ocho meses después, las autoridades israelíes se jactan de dominar el 60 % y aspiran a llegar al 70 %.