CIUDAD DEL ESTE
El Partido Colorado gobernaba Ciudad del Este como si se tratara de un patrimonio hereditario. Durante 62 años, la ANR administró la segunda ciudad más importante del país y, en los últimos tiempos, el clan Zacarías Irún convirtió la Municipalidad en el principal bastión de su poder político.
Pero en 2019 ocurrió lo impensado. Miles de ciudadanos cansados de los escándalos, las denuncias de corrupción y el control casi absoluto de un mismo grupo político llevaron a Miguel Prieto al poder.
La derrota colorada puso fin a una hegemonía de más de seis décadas y transformó a Ciudad del Este en el símbolo nacional de que los viejos clanes podían ser derrotados en las urnas.
Seis años después, la historia vuelve a ponerse en juego. La carrera hacia la Intendencia tiene once precandidatos, alianzas cruzadas, disputas internas y una pregunta que sobrevuela el escenario político esteño: ¿La ciudad consolidará el proceso de cambio iniciado en 2019 o abrirá la puerta para el retorno de quienes fueron expulsados del poder?
Los colorados vuelven a la carga, pero divididos. La ANR sabe que Ciudad del Este es una herida abierta. Desde la caída del clan Zacarías, el partido no ha logrado recuperar la Comuna y las elecciones municipales representan una oportunidad para volver a administrar uno de los presupuestos más importantes del país.
SIETE PRECANDIDATOS. Sin embargo, lejos de mostrar unidad, los colorados llegan fracturados en siete candidaturas. La división alcanza incluso al cartismo. Por un lado,aparece Magno Álvarez, ex cónsul paraguayo en Puerto Iguazú, Argentina, y hombre respaldado por el clan Zacarías Irún.
Su candidatura representa, para muchos, la intención de devolver protagonismo a un sector que controló la Municipalidad durante casi dos décadas y que fue desalojado del poder por el voto ciudadano.
Del otro lado, se ubica Rigoberto Rigo Chamorro, impulsado por el gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres. El empresario declaró el mayor gasto electoral entre todos los aspirantes, con G. 950 millones de presupuesto.
La disputa entre ambos revela una realidad incómoda para el oficialismo nacional. Ni siquiera dentro de Honor Colorado existe consenso sobre quién debe liderar la reconquista de Ciudad del Este.
A ellos se suman Gustavo Ovelar, del sector abdista; el concejal Richard Alfonso, ligado al ex vicepresidente Hugo Velázquez; Delio Fernández; Jorge Koki Cabrera y Marcos Osorio.
Siete proyectos que muestran que la principal oposición a la ANR, en estas internas, parece ser la propia ANR.
YO CREO Y LA DEFENSA DE LA CONQUISTA DE 2019. Mientras los colorados libran una guerra interna, el Partido Conciencia Democrática Nacional, Yo Creo apuesta por la continuidad. Su candidato es Dani Mujica, actual intendente municipal y principal heredero político de Miguel Prieto.
La historia reciente juega a su favor. En noviembre de 2025, Mujica ganó las elecciones complementarias convocadas tras la destitución de Prieto y derrotó al candidato colorado Roberto González Vaesken por una diferencia cercana a los 40 puntos.
Aquella victoria fue interpretada como un mensaje de que el capital político construido desde 2019 seguía vigente. Ahora el desafío consiste en demostrar que aquel respaldo no fue un hecho circunstancial.
Porque detrás de la candidatura de Mujica también se juega parte del futuro político de Prieto, quien ya es mencionado como potencial aspirante presidencial para 2028 y que continúa enfrentando sucesivos procesos impulsados por la Fiscalía.
EL PLRA BAJO SOSPECHA. Si existe un sector señalado por contribuir a la fragmentación opositora, ese es el PLRA. Los liberales decidieron no sellar una alianza con Yo Creo y optaron por un acuerdo con Cruzada Nacional.
La decisión provocó fuertes críticas dentro del liberalismo. Muchos sostienen que la estrategia beneficia indirectamente al Partido Colorado al dividir el voto de quienes rechazan el retorno de la ANR al municipio.
Las dos aspirantes liberales son María Portillo, concejala y ex intendenta interina respaldada por Ricardo Estigarribia, y Laura Folle, dirigente apoyada por el senador Ever Villalba. La paradoja es que Villalba mantiene una relación política cercana con el oficialismo municipal y ha expresado respaldo hacia Dani Mujica. La política esteña, una vez más, demuestra que las fronteras ideológicas suelen ser mucho más difusas de lo que aparentan.
El último precandidato a intendente es Luis Bartolomé Cuellar Flores por el movimiento Senador Mbururu.
Este sector es liderado por el ex concejal municipal Celso Kelembu Miranda y Rafael Esquivel. Este último actualmente cumple pena de 15 años de cárcel por abuso de menores.
La campaña municipal de Ciudad del Este tiene un ingrediente que ninguna otra elección del país posee. Aquí, no solo se discuten propuestas de gobierno. También se debate el legado de una transformación política que alteró el mapa electoral paraguayo.
Para unos, la ciudad representa el ejemplo de que la ciudadanía puede derrotar estructuras enquistadas durante décadas. Para otros, los años posteriores a la caída del clan Zacarías no cumplieron todas las expectativas generadas.
En medio de esas visiones contrapuestas, once aspirantes buscan convencer a un electorado que ya demostró que es capaz de cambiar la historia.
Y, precisamente por eso, porque Ciudad del Este ya derribó una vez a los poderosos, el resultado de esta elección será observado mucho más allá de los límites del Alto Paraná. La ciudad que desafió a los clanes vuelve a decidir su destino y la previa será el próximo 7 de junio.
- 2019 se dio el giro político en CDE con el triunfo de Miguel Prieto tras hegemonía de 62 años de la ANR.
- 7 son los precandidatos que pugnan por la ANR, demostrando la fractura al interior del partido.
- 4 precandidatos van por la oposición. Uno el sucesor de Prieto y dos que responden al PLRA.