La cantante estadounidense Whitney Houston ha fallecido anoche en Los Angeles, a los 48 años de edad, según informó su publicista Kristen Foster a los medios estadounidenses.
Aún se desconocen las causas de la muerte de la estrella del pop, que también intepretó papeles en el cine, como en la película El Guardaespaldas, junto a Kevin Costner. Su deceso se produjo en el Hotel Beverly Hills, según CNN.
Houston se destacó como intérprete gracias a su voz majestuosa, pero en los últimos años de su carrera sufrió varios problemas relacionados con el abuso del alcohol y de las drogas y por un tormentoso matrimonio con el músico Bobby Brown.
En mayo de 2011, su agente, Kristen Foster, admitió que la cantante había ingresado en una clínica de rehabilitación por sus adicciones.
Su ingreso en el centro de recuperación obligó a Whitney Houston a cancelar varios conciertos que había programado en Europa para su gira de regreso Nothing But Love, en 2010.
Houston fue una de las artistas más laureadas y su muerte sorprendió a los medios estadounidenses, que de inmediato anoche suspendían algunos de sus programas para dedicar gran espacio a la información de la muerte de la gran cantante.
Ella fue considerada reina de la música pop hasta que su voz e imagen fueron devastadas por las drogas y fue la chica de oro de la industria de la música. Desde los ochenta hasta finales de los noventa se consagró como una de las artistas con más discos vendidos en todo el mundo, y fue una de las más galardonadas de todos los tiempos.
Cautivó al público con su voz y su éxito la llevó hasta el mundo del cine, donde protagonizó éxitos. Su estilo influenció a una generación de jóvenes cantantes, desde Christina Aguilera a Mariah Carey, que cuando actuó por primera vez sonaba tan parecido a Houston, que muchos pensaron que se trataba de la misma persona.
Las ventas de los discos de Houston cayeron cuando las drogas se interpusieron en su camino y su imagen acabó destrozada. Después de 6 años alejada de los flashes, reapareció en 2009 en el programa de televisión de Oprah Winfrey, donde confesó su adicción a la cocaína, la marihuana y las pastillas. Desde entonces su voz se volvió áspera y ronca, incapaz de alcanzar las altas notas que la habían hecho reconocida. EFE-AFP