La disputa en la disidencia colorada comienza a tomar forma en torno a una pregunta central: ¿quién asumirá el liderazgo del espacio en los próximos años, Mario Abdo Benítez o Hugo Velázquez?
Las diferencias aún no son del todo visibles, ya que la interna recién empieza a tomar forma y los posicionamientos se encuentran en una etapa incipiente. No obstante, los distintos sectores de la disidencia mantienen unidad de criterios frente a un adversario común: el cartismo.
Abdo y Velázquez representan corrientes con peso propio dentro de la disidencia colorada.
Abdo Benítez, con la experiencia de haber ejercido la presidencia, mantiene una estructura política que aún conserva presencia territorial con cinco diputados y varios senadores. Su retorno al centro de la escena depende de su capacidad para reordenar a un sector que en mayor parte pasó al cartismo.
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Con el ex ministro de Obras Públicas, intentará llegar al Palacio de los López y Abdo volverá a ser candidato a presidente de la ANR, cargo por el cual disputó en el 2022 frente a Horacio Cartes, quien ganó la pulseada.
De la misma forma, Hugo Velázquez –quien compartió el poder con Abdo Benítez en el periodo anterior– asume el desafío de ganar más territorio a su ex dupla y conquistar a más dirigentes con el movimiento Fuerza Republicana.
Velázquez confirmó que buscará ser candidato a presidente de la ANR en las siguientes elecciones y de esta forma se prevé una disputa con su ex aliado.
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También impulsa la candidatura del empresario y senador Luis Pettengill a la presidencia de la República, quien se encuentra recorriendo el país junto a aspirantes a intendentes, con el objetivo de posicionar su figura de cara al 2028.
Fuerza Republicana ya ganó en la previa las municipales, dejando sin candidato a intendente en Asunción a Colorado Añetete. Con el respaldo de Velázquez y Luis Pettengill, el senador Arnaldo Samaniego pasó al frente ya que sumó a más dirigentes a su favor y la encuesta que se realizó en marzo lo benefició con 10,8% de ventaja.
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En la capital, Velázquez y Pettengill unieron fuerzas con los hermanos Lilian y Arnaldo Samaniego con el objetivo de recuperar la intendencia.
En paralelo, la senadora ya anunció que competirá por la presidencia de la República, y cuenta con un liderazgo que la ubica en una posición clave de negociación a la hora de definir candidaturas.
Además, la lista de candidatos a concejales de Añetete quedó huérfana, ya que el Tribunal Electoral Partidario (TEP) no hizo lugar al pedido de unificar la lista de concejales con la de Samaniego, a fin de habilitar otra lista 7, ya que Arnaldo Samaniego se postula con ese número. El TEP consideró extemporánea la presentación y le obliga a seguir con la Lista 6.
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Cartismo
El equilibrio podría alterarse en función de la evolución del propio cartismo. Aunque Horacio Cartes continúa siendo su principal referente, su figura atraviesa un momento de debilitamiento por su estado de salud, mientras que el gobierno es objeto de crecientes cuestionamientos, sobre todo en el aspecto económico. Las críticas incluso ya son levantadas por referentes del mismo sector.
De producirse el resquebrajamiento que advierte Juan Carlos Galaverna, podría abrirse un proceso de reconfiguración dentro del Partido Colorado, con dirigentes y cuadros políticos buscando reposicionarse. En ese contexto, tanto el sector liderado por Abdo Benítez como el de Velázquez podrían convertirse en puntos de atracción para aquellos que intenten reubicarse políticamente.
Este sector apunta a Pedro Alliana como candidato a presidente, quien ya confirmó su aceptación a la candidatura, cuando se mencionaba que quería ir a la Cámara de Senadores.
Más que una disputa aislada, se perfila un escenario dinámico, donde los liderazgos del Partido Colorado podrían modificarse, teniendo en cuenta que dentro de esta agrupación, los mismos colorados jugaron siempre a ser oposición y oficialismo.