CIUDAD DEL ESTE
La expansión y modernización del sistema eléctrico de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), en Alto Paraná, enfrenta un serio problema, que es la piratería de la energía eléctrica. La criptominería ilegal aparece, según los registros, como el principal enemigo de la estabilidad del servicio de energía, que sigue sufriendo intermitencias en algunos barrios, incluso de localidades con menor cantidad de habitantes.
El abogado Freddy González, uno de los asesores jurídicos de la ANDE, refirió que tras el inicio de las intervenciones a grandes granjas de criptoactivos, estos pasaron a las conexiones en baja tensión, tratando de evadir los controles, causando perjuicios en los barrios, por la cantidad excesiva de consumo de los ordenadores. En segundo lugar estarían los complejos edilicios y locales comerciales que piratean energía eléctrica.
González señaló que las intervenciones contra grandes consumos irregulares en media tensión marcaron un punto de inflexión en las estrategias de control desplegadas en la región. Explicó que a partir de la detección y denuncia de un suministro de gran porte en Hernandarias, identificado como uno de los casos más relevantes, las estructuras de gran escala habrían disminuido, dando paso a un esquema más fragmentado de consumo ilegal.
“Después de esa intervención, comenzaron a registrarse reportes de baja tensión y cortes recurrentes en zonas sin cargas industriales significativas, lo que derivó en un redireccionamiento de los controles hacia transformadores de baja tensión y redes urbanas donde pese a las mejoras del sistema, persistían denuncias de servicio afectado”, afirmó el abogado.
Un informe técnico y operativo de la ANDE en la Región Este confirma que las intervenciones posteriores permitieron detectar pequeñas estructuras de criptominería operando de forma encubierta dentro del consumo residencial y comercial, con pequeñas cantidades de las máquinas mineradoras, pero de alto consumo de energía eléctrica.
Según los registros, en aproximadamente el 90% de los casos analizados se identificaron mecanismos de fraude como derivaciones previas al medidor, detectadas mediante verificaciones exhaustivas de acometidas de baja tensión.
INVERSIÓN. En contrapartida, la ANDE mantiene un proceso sostenido de fortalecimiento del sistema eléctrico en Alto Paraná mediante inversiones en infraestructura y modernización de redes, conforme a los datos proporcionados por el ingeniero Luis Ramírez, jefe del Departamento de Operación de Distribución Regional Este.
En el plano de distribución, la Estación Alto Paraná alcanzó una capacidad de 160 MVA, beneficiando a más de 300.000 usuarios del centro de Ciudad del Este. La Estación Presidente Franco fue repotenciada hasta los 152 MVA, con cobertura para zonas del Km 04 al Km 10 lado Monday, alcanzando a más de 150.000 usuarios.
Asimismo, la Estación K15 incorporó un nuevo transformador de 41,6 MVA, elevando su disponibilidad a 102 MVA y beneficiando a más de 200.000 usuarios en áreas del Km 08 al Km 18, tanto lado Monday como lado Acaray, incluyendo sectores industriales.
A estas ampliaciones se suma la modernización de redes de media tensión, con el reemplazo de conductores desnudos por líneas compactas protegidas, alcanzando más de 150 kilómetros renovados en zonas como Ciudad del Este, Presidente Franco, Minga Guazú, Santa Rita y Naranjal.
Paralelamente, desde 2025 fueron construidos seis nuevos alimentadores de distribución, equivalentes a aproximadamente 50 kilómetros de nuevas líneas de media tensión, destinados a reforzar el suministro en áreas estratégicas de Ciudad del Este, Hernandarias, Itakyry y Santa Rita, mejorando la redistribución de cargas y la capacidad de respuesta del sistema.
El proceso de modernización también incluye la incorporación de tecnología para la operación remota de la red eléctrica.
Actualmente, la Región Este cuenta con 426 equipos telecomandados instalados, de los cuales 346 se encuentran en Alto Paraná, lo que permite optimizar la gestión del sistema, acelerar la restitución del servicio ante fallas y fortalecer la confiabilidad operativa en tiempo real, acorde a lo señalado por el ingeniero Ramírez.
En abril pasado la entidad contrató 16 nuevas cuadrillas tercerizadas para fortalecer la capacidad operativa en Alto Paraná.
Pérdidas recuperadas por el ente
De acuerdo con los registros abiertos de la Regional Este, las intervenciones realizadas entre 2024 y 2026 reflejan además un impacto económico significativo en términos de energía recuperada y perjuicios evitados.
2024
Se registraron 12 casos de intervención a criptominerías y 84 intervenciones a otras conexiones ilegales, con un monto estimado de G. 2.031.216.590 en pérdidas asociadas a minería y G. 1.294.890.133 por otras intervenciones, totalizando G. 3.326.106.723.
2025
Las cifras aumentaron a 11 casos de minería y 137 intervenciones, con G. 3.773.682.851 en pérdidas por minería y G. 1.295.585.586 en otras intervenciones, alcanzando un total de G. 5.069.268.437, el nivel más alto del periodo.
2026
Se reportaron 6 casos de minería y 113 intervenciones, con G. 1.273.979.066 en pérdidas por minería y G. 1.352.839.454 en otras intervenciones, sumando G. 2.626.818.520.
Estos datos evidencian que la sustracción de energía eléctrica en Alto Paraná, especialmente vinculada a la actividad de criptominería, ha generado perjuicios acumulados por miles de millones de guaraníes.