Con una lentitud casi cómplice y el desdén que caracteriza a la administración de Latorre en los casos que tienen que ver con denuncias sobre funcionarios, dado que aún retumba el esquema de nepotismo, la Cámara cerró la semana sin dar siquiera un avance sobre la supuesta investigación que iban a instruir sobre las denuncias contra Jatar Fernández, que acaparó la agenda de la institución a mitad de semana dado el escándalo que desató que Fernández haya utilizado a personal de la Cámara y, de su despacho en particular, para que hagan de domésticos, caseros y albañiles en una propiedad de dudosa procedencia en Ayolas, lugar donde Jatar levantó un lujoso chalet.
El caso encierra varios tipos penales que pueden sostenerse fácilmente contra el diputado en una investigación configuraría de acuerdo con los datos que se manejan, explotación laboral o cobro indebido de honorarios en grado de cómplice por parte de Jatar. No obstante, a sabiendas del caso Fiscalía aún no actuó de oficio siguiendo la inoperancia de la Cámara.
El diputado mientras tanto solo ha justificado haber tomado posesión de una propiedad en calidad de arrendatario, aunque el supuesto dueño haya denunciado como invasión. No obstante, no abordó aún el caso de supuesto uso de funcionarios de la Cámara en tareas irregulares.
La tranquilidad con la que se maneja Jatar es directamente proporcional a la impunidad como se manejan varios miembros del cartismo. De hecho, de casi veinte diputados que habían metido a familiares a trabajar en la Cámara por la ventana, ninguno está imputado. Oso Fernández es uno de ellos y bien sabe andar bien en ambas carpas, si nos remitimos a que últimamente frecuentó incluso filas del abdismo dado que fue invitado al cumpleaños del ex vicepresidente, Hugo Velázquez (ver foto).
Tareas domésticas en Ayolas. Los presuntos caseros de Jatar, dada la denuncia concreta por parte de un ex funcionario del legislador Jatar Fernández que afirmó que hacía trabajos domésticos y particulares para el legislador pese a que estaba contratado para trabajar en la Cámara, trabajaban antes, durante e incluso después del horario laboral asignado en la Cámara en la quinta de Ayolas. Según la denuncia y lo que el propio diputado confirmó, Jatar es asiduo visitante de la propiedad en litigio. Allí, Hugo Rolón, uno de los funcionarios afectados, hacía tareas domésticas, cuidaba de animales y un sinfín de actividades propias de una quinta. Rolón confirmó que como no aguantó más enfrentó al diputado y recibió de parte de este agresión física y amenaza de muerte.
A raíz de esto, toda la semana pasada inició una medida de fuerza frente a la Cámara por despido injustificado y además explotación laboral por parte del diputado, exigiendo una suma que le tuvo que corresponder por ser ex encargado de despacho. Una parte de la oposición espera una investigación a fondo de las denuncias por parte de la Fiscalía. Según el diputado Freddy Franco si una investigación confirma las denuncias contra su colega, podría configurar en el pedido de la pérdida de investidura.