Política

“La ANR está sin conducción, Lilian no tiene liderazgo ni autoridad”

Por Cecilia Colinas

cecilia-colinas@uhora.com.py

El senador colorado Juan Darío Monges preside la Comisión Bicameral de Presupuesto, que tiene a su cargo la evaluación del proyecto de ley de gastos para el 2014, para cuyo tratamiento, el Gobierno espera que se apruebe la ley de responsabilidad fiscal, que será estudiada el jueves en la Cámara Alta.

–Ya se habla de un consenso para la aprobación del proyecto de ley de responsabilidad fiscal. ¿Se puede asegurar que se va a aprobar la próxima semana?

–Hay consenso en la mayoría de las bancadas, excepto en Frente Guasu, que presentó un proyecto alternativo al que se consensuó. Corregimos los artículos que colisionaban con la Constitución Nacional. Además, establecimos que los dictámenes que remita el Ministerio de Hacienda para los proyectos que tengan implicancia fiscal y financiera no sean vinculantes.

–En cuanto a la inclusión de fondos, ¿qué se está evaluando?

–Quisimos crear un fondo que represente una garantía a la responsabilidad fiscal, pero el parecer del Ejecutivo es que se puede hacer en una ley diferente. Para no entorpecer el tratamiento inmediato, se estará evaluando en otro momento.

–¿Qué dificultades se hallaron para compatibilizar los gastos e ingresos con la ley?

–El proyecto establece que el 1.5% debe ser el déficit respecto al PIB. Sin embargo, en el proyecto de gastos del Ejecutivo el déficit es de 2.5 billones que representa el 1.7% del déficit, respecto al PIB. Si sancionamos en los términos que el Ministerio de Hacienda señala, vamos a estar incumpliendo la ley que se quiere aprobar. En este caso, voy a plantear que este punto entre a regir a partir del tiempo que estime el Ministerio de Hacienda donde se llegaría a ese 1.5% de déficit.

–Es la primera vez, en mucho tiempo, que se llega a un acuerdo entre el Ejecutivo y el Legislativo para no inflar el presupuesto.

–Hay una voluntad manifiesta de los legisladores de que este es un momento de abordaje serio y responsable de los escasos recursos que tiene el Estado.Las necesidades son inmensas y los recursos son escasos y el trabajo es adecuarlos.

–Usted habló de que existe voluntad para llegar a este acuerdo con el Ejecutivo, ¿por qué esto no se pudo dar antes cuando el Congreso desarmaba el presupuesto enviado por el Ejecutivo?

–Siempre existió voluntad política. Tengo la suerte de participar de este ritual del análisis del presupuesto hace 16 años. Los problemas recurrentes en la formulación del presupuesto son los mismos vicios de siempre.Por ejemplo, en el proyecto actual no se contemplan los gastos vegetativos. En las gobernaciones no se contemplaron cargos para Juntas departamentales que necesitan una remuneración. Son 7 Juntas departamentales que no cuentan con rubros porque no se contempló el crecimiento vegetativo. El Ministerio del Interior tuvo un recorte de G. 150.000 millones, que representa el componente de equipamiento de la Policía y otro que está amparado en ley, que representa G. 44.000 millones para el Policlínico Rigoberto Caballero que está consagrado por ley. Se va a solicitar que todos estos temas sean subsanados vía adenda por Hacienda.

–Cambiando de tema, ¿cómo ve la situación de la ANR luego del cruce de acusaciones que se dio la semana pasada entre miembros de la cúpula?

–La ANR existe como un enunciado de institución porque no tiene conducción. Si la Junta de Gobierno tuviese conducción, en todo caso, tendría el respeto y el acatamiento de los integrantes. Hoy día, cada uno está en compartimientos diferentes. Existe una presidenta (Lilian Samaniego) que no tiene la autoridad ni liderazgo para ejercer y aglutinar a las fuerzas del Partido Colorado a través de sus dirigentes, entonces hay mucho sectarismo. Se habla de intereses mezquinos cuando otro actor hace lo mismo o pretende hacer lo mismo que ella hace. Esto hay rectificar porque el gobierno de Horacio Cartes necesita una conducción firme y cohesionada para que represente un respaldo firme desde el partido.

–Desde esa opinión, ¿usted sugiere que Lilian Samaniego debe dar un paso al costado?

–Es una autoridad legítima, pero no tiene la autoridad para aglutinar a las fuerzas del partido, por eso hoy se ha abierto un prematuro proselitismo encabezado por ella misma. Entonces, eso perjudica al compromiso que tiene el partido de acompañar al presidente en su gestión. No debemos caer en el proselitismo porque estamos aún distantes de las elecciones.

–Antes de haber asumido la presidencia, Horacio Cartes era más cercano a Javier Zacarías Irún y Julio Velázquez. Ahora está distanciado de ellos y es Lilian Samaniego quien lo acompaña siempre, e inclusive fue escogida por él para asistir a la asamblea de la ONU en Nueva York.

–La presidenta del partido tiene el título, el rótulo, entonces es por eso que seguramente el presidente la lleva al viaje. Zacarías Irún sigue acompañando a Cartes y construyó una amistad con él. Luego de que Zacarías lo haya enfrentado en unas elecciones internas, fue su figura la que acompañó a Cartes para que ganemos en las generales.

Lilian no tiene liderazgo, eso ella misma sabe. Ella es una referente en el interior del partido, pero no es orientadora.

–¿Qué puede pasar ahora?

–Eso se debe debatir entre los dirigentes del partido y se deben rectificar los rumbos. Este tiempo demanda de nosotros un acompañamiento a la gestión del presidente.

–¿Rectificar los rumbos se puede traducir en la destitución de Lilian de la presidencia de la Junta?

–Eso debe ser una determinación de los que conformamos la Junta. Nadie puede aseverar nada, pero debemos dialogar y el proselitismo que ella generó debe terminar. Ella propició el internismo y luego los demás se sumaron.

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