La Junta Municipal de Luque resolvió la apertura de un sumario administrativo contra las empresas que operan el transporte público interno de la ciudad, tras la suba unilateral del precio del pasaje.
La medida fue formalizada mediante la Resolución JM Nº 01/2026, aprobada el pasado 7 de enero en sesión del Legislativo municipal.
El sumario apunta a esclarecer la actuación de los transportistas internos, quienes habrían incrementado el costo del pasaje sin contar con la autorización del Municipio, en contravención a las ordenanzas vigentes que establecen que la Junta Municipal es la autoridad competente para fijar tarifas e itinerarios.
Según el documento oficial, la instrucción del sumario quedó a cargo del Juzgado de Faltas Municipales, actualmente bajo la responsabilidad del juez Hugo Delgado. La concejala Francisca Franco, impulsora de la iniciativa, fue designada para realizar el seguimiento del proceso y elevar posteriormente un informe al pleno de la Junta.
“La instrucción del sumario está en manos del juez de Faltas y se tendrán novedades dentro de los plazos legales, que pueden ir de 20 a 30 días”, señaló la concejala Franco, al compartir la resolución que formaliza la investigación administrativa.
El conflicto se originó a raíz de la decisión de las empresas de transporte interno de elevar el precio del pasaje a G. 3.400, medida que comenzó a aplicarse desde esta semana y que generó un fuerte malestar entre los usuarios. Los pobladores luqueños comenzaron el año con la inesperada suba, que afecta a las líneas internas 1 (Los Campesinos), 5 (Ciudad de Luque), 8 (San Francisco), 9 (Nueva Asunción), 59 (7 de Octubre), 61 (San Rafael) y 64 (15 de Mayo).
Usuarios molestos
La reacción de los usuarios no se hizo esperar, ya que, según denuncian, el incremento no condice con la calidad del servicio. Reclaman unidades en deplorables condiciones, frecuencias irregulares y recorridos limitados, problemas que arrastran desde hace años sin soluciones estructurales.
A esta situación se suma el paro de buses internos iniciado el 1 de enero, medida de fuerza adoptada por el gremio transportista en reclamo de un aumento de G. 900 en el pasaje, con la intención de elevar la tarifa de G. 2.500 a G. 3.400. La Municipalidad de Luque no hizo lugar al pedido, lo que derivó en la protesta y en la posterior suba aplicada de manera unilateral, como sistema de presión a la Comuna. Desde la Junta esperan una medida ejemplar para los empresarios del transporte.
Según Cristhian Gill, director de Transporte de la Municipalidad de Luque, las líneas tras la medida de la Junta Municipal estarían cobrando G. 2.500 como establece la ordenanza municipal.
Denuncias
En paralelo, agrupaciones ciudadanas denunciaron la crisis del transporte interno. Griselda Yúdice, representante de la Organización de Pasajeros del Área Metropolitana de Asunción (Opama), recorrió la ciudad y constató las dificultades que enfrentan los pasajeros. “No están circulando los buses internos porque quieren que se les suba el pasaje, y los que circulan son buses chatarra”, afirmó.
Yúdice advirtió que en varios barrios de Luque el transporte interno es la única alternativa de movilidad, por lo que cualquier interrupción o aumento tarifario impacta directamente en la vida cotidiana de los vecinos. Agregó que las empresas estarían regulando para conseguir la suba.
La situación expone una problemática estructural del transporte interno en Luque, marcada por la falta de inversión, controles insuficientes y un servicio que dista de ser seguro y accesible.